Ryan Mendes es el capitán y uno de los máximos referentes de Cabo Verde, la selección revelación del Mundial 2026, que en su primera participación en el certamen superó la fase de grupos de manera invicta. Mientras se prepara para el partido más importante de su historia, ante Argentina por los 16avos de final, el extremo de los Tiburones Azules quedó en medio de la atención mediática al salir a la luz una causa judicial abierta en Nueva Zelanda por una denuncia de violación.
Mendes fue acusado de abuso sexual por una mujer brasileña que había sido contratada por la Federación Neozelandesa de Fútbol como intérprete del plantel caboverdiano durante la fecha FIFA de marzo. El caso se conoció tras un informe reciente de Globo Esporte y puso en el centro de la escena al futbolista caboverdiano y su historia personal.
El extremo acusado, nacido en la isla de Fogo el 8 de enero de 1990, dio sus primeros pasos en el club local Batuque FC antes de irse a Europa. Durante su adolescencia vivió un tiempo en Madrid, donde hoy todavía residen su madre y su abuela. “Yo viví dos años allí, entre los 12 y los 14 años. Mi abuela lleva 55 años viviendo en Madrid”, contó recientemente.
Con apenas 18 años, fue fichado por el Le Havre de Francia. En la temporada 2011/12, Mendes se consolidó al anotar 13 goles en la Ligue 2, lo que llamó la atención de clubes de mayor jerarquía. El LOSC Lille pagó tres millones de euros por su pase en 2012, justo tras la venta de Eden Hazard al Chelsea. Al principio le costó tomar continuidad: una doble lesión de tobillo lo mantuvo fuera de las canchas más de cinco meses durante su primer año en el conjunto galo.
Su rendimiento repuntó y en 2015 se incorporó al Nottingham Forest de Inglaterra, donde jugó una temporada en el Championship. Su carrera siguió en el Kayserispor de Turquía y luego en el Sharjah FC de Emiratos Árabes Unidos, donde vivió probablemente su mejor etapa: fue campeón de liga y de la Supercopa en 2019 -los únicos títulos en su historial-, aportando 22 goles y consolidándose como una de las figuras del club.
Posteriormente, jugó en el Al-Nasr SC de Dubái y en otros equipos turcos como el Fatih Karagümrük, el Kocaelispor –con el que consiguió un ascenso- y, desde el año pasado, en el Iğdır FK, de la segunda división turca.
Mendes mide 1,75 metros y ha jugado más partidos en competiciones de la UEFA que cualquier otro futbolista caboverdiano, con un total de 15 encuentros. Con su selección, debutó el 11 de agosto de 2010 en un amistoso ante Senegal. Un año después marcó su primer gol internacional frente a Zimbabue. Desde entonces, acumuló 101 partidos y 22 tantos, cifras que lo convierten en el jugador con más presencias y el máximo anotador histórico de los Tiburones Azules.
A nivel internacional, hasta aquí participó de cuatro ediciones de la Copa Africana de Naciones (2013, 2015, 2022 y 2024) y el 13 de octubre pasado selló su boleto mundialista, dejando en el camino a una histórica de aquel continente como Camerún.
Mendes fue titular en los tres partidos de la fase de grupos. “Siempre soñé con esto (estar en una Copa Mundial), ha sido muy difícil llegar hasta aquí y he dado todo para mi país. Sacrifiqué muchas cosas para jugar con la selección y creo que es merecido estar aquí ahora. Pero más que eso es ver al pueblo y a la gente caboverdiana felices. Nosotros somos futbolistas que intentamos hacerlo cada vez que participamos”, dijo a FIFA tras el histórico empate ante España en el estreno.
“Yo creo en el destino. Estoy aquí porque debía ser así. Intento disfrutar del fútbol. Es lo que más amo hacer. Aprovechar y disfrutar por estar aquí en el Mundial con los chicos y representar a mi país. Es algo muy grande para mí”, agregó el extremo.
El viernes, Cabo Verde buscará agigantar aún más la proeza ante los campeones del mundo.



