El Atlético de Madrid presentó una denuncia formal ante la FIFA y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) contra el FC Barcelona por presuntos contactos irregulares con el delantero argentino Julián Álvarez, quien tiene contrato en vigor con el club rojiblanco hasta 2030. Según informó la cadena COPE, el conjunto madrileño acusa al Barcelona de haber negociado con el futbolista sin la autorización de su empleador, una práctica expresamente prohibida por la normativa internacional de traspasos.
En su escrito ante ambos organismos, el Atlético solicita la apertura de un expediente disciplinario contra el club catalán y la aplicación de las sanciones que correspondan. La queja fue anticipada por el consejero delegado del club, Miguel Ángel Gil, quien ya había denunciado públicamente ante la agencia EFE lo que describió como un “acoso” al jugador por parte del Barcelona.
El gesto que terminó de detonar el conflicto fue la declaración del propio Álvarez tras el partido de Argentina ante Austria en el Mundial 2026. El atacante, de 26 años, confirmó en zona mixta su intención de abandonar el club. “Creo que lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño”, afirmó. Esas palabras provocaron una respuesta institucional inmediata del Atlético, que excluyó al jugador de las imágenes promocionales de su nueva indumentaria, una señal que medios españoles interpretaron como el fin de la relación entre ambas partes. Incluso, en España aseguraron que el entrenador Diego Simeone considera la situación irreversible y pidió a la directiva que gestione la venta.
Del lado del Barcelona, el presidente Joan Laporta alimentó la expectativa desde la celebración de su 64° cumpleaños. Consultado sobre la situación de Álvarez, evitó nombrarlo directamente, pero sus palabras fueron leídas como un guiño al delantero. “Está claro que los deseos se hacen realidad si trabajas y luchas por ellos. La mayoría de jugadores, y esto nos llena de orgullo, quieren venir al Barça”, declaró el dirigente, según recogió El Chiringuito. Añadió: “Ojalá podamos cumplir los sueños de los jugadores que quieren venir al Barça”.
Según Mundo Deportivo, Laporta tiene previsto presentar una oferta formal de 130 millones de euros por el delantero argentino. La cláusula de rescisión del contrato de Álvarez asciende a 500 millones de euros, aunque fuentes del Atlético reconocen que la cifra real para iniciar negociaciones ronda los 150 millones, siempre que el pago sea inmediato y sin intercambio de jugadores. La principal resistencia del club madrileño pasa por no querer reforzar a un rival directo en LaLiga, aunque la voluntad expresa del futbolista complica esa postura.
La operación busca cerrarse antes del final del Mundial. Mientras tanto, el PSG de Francia y el Arsenal de Inglaterra aguardan por si las negociaciones entre los dos clubes españoles no prosperan. Álvarez, por su parte, se prepara para disputar los octavos de final ante Cabo Verde con la selección argentina. Es una de las dudas en la alineación de Lionel Scaloni, quien vacila entre sostener a Lautaro Martínez o poner al Araña, de gran rendimiento en Qatar 2022.



