En el corazón de Waterkloof, un suburbio acomodado de Pretoria, la vida de Oscar Pistorius transcurre lejos de la notoriedad que lo acompañó durante años. El ex atleta sudafricano, conocido mundialmente como el Blade Runner, enfrenta la rutina diaria tras salir de la cárcel con librtad condicional en 2024.
Según informó el Daily Mail, Pistorius ha asumido un nuevo rol laboral en una empresa de ingeniería de sonido, un giro radical respecto a su pasado como figura del atletismo paralímpico y olímpico. Las calles arboladas de Waterkloof han sido testigos de la transformación de Pistorius en una figura casi invisible. Los vecinos lo describieron como “un fantasma”, alguien cuya presencia apenas se percibe. “No queremos saber nada de él por aquí. Es como un fantasma. Ha desaparecido de la faz de la Tierra y la mayoría de la gente está contenta de que siga siendo así”, relató un testigo al periódico inglés. Otro vecino añadió: “Por lo visto ahora tiene trabajo, aunque ninguna gran empresa quiere contratarlo”.
A sus 39 años, Oscar Pistorius muestra los signos del paso del tiempo. Luce cabello canoso, barba incipiente y prefiere cubrir sus prótesis con pantalones para mantener un bajo perfil. Su compañía más constante es Maggie, su perra caniche miniatura marrón, considerada una de las mascotas más queridas del vecindario. Un cliente habitual de la cafetería Lucky Bread, donde Pistorius suele desayunar huevos de camping, comentó: “Oscar es un cliente muy educado y reservado”. Según ese testigo, “casi nadie lo reconoce”.
La existencia del exatleta se desarrolla, en buena medida, en el anonimato. A pesar de haber sido el primer doble amputado en competir en unos Juegos Olímpicos, Pistorius ha sido vetado de las competiciones profesionales y carece de patrocinadores. El Daily Mail señaló que su historia ha despertado el interés de productoras internacionales, que contemplan la posibilidad de convertir su vida en una serie de crímenes reales al estilo de plataformas como Netflix.
Pistorius reside en la mansión familiar Bateleur, junto a su tío Arnold Pistorius, una de las fortunas más notorias de la región. La propiedad, equipada con piscina, gimnasio, perros guardianes y vigilancia privada, representa un refugio seguro. Allí, la seguridad es estricta y el acceso está controlado. Según el entorno, la mansión puede albergar helicópteros y también a la nueva pareja de Pistorius, Rita Greyling.
La relación entre Pistorius y Greyling es conocida en la zona desde el año pasado. Ambos asisten a una iglesia evangélica en las afueras de Pretoria. Un miembro de la congregación aseguró: “Siempre ayuda con cosas como aparcar y servir café. Es parte de nuestra comunidad”. El cambio de iglesia marcó un nuevo comienzo, lejos del ambiente tradicional de su infancia y en busca de una vida más discreta.
La rutina de Pistorius incluye visitas a la cancha de pádel local, aunque reconoce la dificultad de jugar con prótesis. El año pasado participó en una carrera de 70 millas en Durban, logrando el puesto 555 en la general y el tercero en la categoría de personas con discapacidad. También se lo ha visto en la tienda de bicicletas del barrio, conversando con empleados y tomando café.
El contacto familiar se ha reducido a círculos muy estrechos. La relación con su padre, Henke Pistorius, permanece distante desde el veredicto judicial. En 2025, Henke expresó en el programa Piers Morgan Uncensored: “Oscar está muy triste y arrepentido por lo sucedido. Lo que pasó no es lo que dictaminó el tribunal”. Defendió la inocencia de su hijo y cuestionó el proceso judicial sudafricano.

La condena por el asesinato de Reeva Steenkamp, abogada, modelo y presentadora, sigue pesando sobre la imagen de Pistorius. En el vecindario, los comentarios sobre su vida actual son escasos. Un portero nocturno mencionó que antes solían verlo en bares y restaurantes, pero ahora sus salidas son esporádicas. Un conductor de aplicaciones móviles relató que recientemente lo transportó tras un partido de rugby, donde permaneció reservado en el asiento trasero.
Como parte de las condiciones para mantener la libertad condicional, Oscar Pistorius debe informar a la policía si abandona la provincia y tiene prohibido viajar al extranjero. Se sabe que ha pasado temporadas en una casa de playa en Zinkwazi, siempre acompañado de Maggie.
El sudafricano de 39 años fue uno de los atletas paralímpicos más destacados de la historia. Ganó seis medallas de oro en los Juegos Paralímpicos, pero su carrera deportiva se vio abruptamente interrumpida en febrero de 2013, cuando asesinó a su novia, la modelo Reeva Steenkamp. Pistorius disparó cuatro veces a través de la puerta cerrada del baño de su domicilio en Pretoria, Sudáfrica, y alegó haberla confundido con un intruso. Tras un largo proceso judicial, fue hallado culpable de homicidio y sentenciado a más de 13 años de prisión. Salió en libertad condicional en enero de 2024, después de cumplir más de ocho años de su condena.




