Claudio Piojo López, uno de los delanteros más representativos de los años 90 y 2000, eligió, con respuestas espontáneas, al mejor delantero de la historia de los Mundiales. Durante la charla conducida por Verónica Bianchi, la dinámica se transformó en una suerte de escalera futbolística, en la que el ex Racing iba seleccionando, uno a uno, a los futbolistas que más lo impresionaron en la máxima cita futbolística.
El primer duelo propuesto enfrentó a dos goleadores de la selección argentina, que fueron sus compañeros: Hernán Crespo y Gabriel Batistuta. “Crespo”, eligió sin dudar el Piojo, marcando su primera preferencia. La siguiente ronda lo puso a elegir entre Crespo y Julián Álvarez, y el exdelantero, entre risas, optó por el Araña. Cuando la comparación se trasladó a Julián Álvarez frente al Kun Agüero, López volvió a inclinarse por el futbolista que actualmente juega para el Atlético de Madrid.

El juego continuó con desafíos internacionales. López mantuvo su predilección por Álvarez ante nombres de peso, como Andriy Shevchenko y Kylian Mbappé, pero finalmente prefirió a «Ronaldo Nazário» por sobre el joven argentino. Cuando le tocó elegir entre Ronaldo Nazário y Cristiano Ronaldo, el ex Racing siguió fiel a su selección previa, consolidando su admiración por el brasileño, campeón del mundo en Corea-Japón 2002.
La situación se tornó aún más exigente cuando la pregunta fue: ¿Ronaldo o Lionel Messi? López no dudó y eligió a Messi. Sin embargo, la decisión más difícil surgió al tener que optar entre Messi y Diego Maradona. Ante la insistencia de la periodista, el Piojo se sinceró: “Mirá, ¿por qué tengo que elegir si los dos son argentinos? No voy a elegir”, y concluyó, entre risas, que “son los dos míos, me los quedo a los dos”.

A finales del año pasado, el exdelantero compartió con el diario As su opinión sobre la evolución de Julián Álvarez, a quien eligió en reiteradas ocasiones durante el juego de preferencias. López remarcó el impacto del joven en su provincia natal: “Los chicos en Córdoba lo tienen como referencia. Julián nos representa, y muy bien, a nivel global. Los jóvenes le siguen y él con su forma de ser, su personalidad y su juego, les contagia. Es un referente para todos los chavales de Córdoba”.
En la misma entrevista, el exjugador de Valencia profundizó sobre el presente de Julián en el Atlético de Madrid. Según López, la llegada de la Araña al club dirigido por Diego Simeone fue una oportunidad que el futbolista supo capitalizar desde el primer momento. “Nunca dudé de que Julián explotaría con el Cholo. Le sobra fútbol y hambre. Nunca se da por vencido, lo intenta una y otra vez. Ha ganado mucho y siempre quiere más. Es un ejemplo de lo que hay que hacer para triunfar en el fútbol”, señaló.

La carrera de Claudio López comenzó en 1992, cuando debutó en Racing de Avellaneda. Su paso por el club argentino se extendió hasta 1996. Posteriormente, el delantero cordobés dio el salto al Valencia, donde disputó la temporada 1996/97 y se afianzó en el fútbol europeo. Durante su ciclo en España, su desempeño en la Champions League fue destacado, con 5 goles que contribuyeron a que el equipo alcanzara la final del torneo continental el 24 de mayo de 2000 frente al Real Madrid. Pese a la derrota en ese partido, el Piojo quedó en la memoria por su capacidad goleadora.
El regreso de López a Racing en 2007 marcó el inicio de un segundo ciclo en el club, aunque sin el brillo de su primera etapa. Tras un año, el atacante cerró su historia en la Academia, con 162 partidos jugados y convirtió 42 goles. Su recorrido profesional incluyó también pasos por el Club América de México, la Lazio de Italia y los equipos estadounidenses Kansas City Wizards y Colorado Rapids.
En la memoria de los hinchas argentinos, uno de los momentos más recordados de López con la camiseta nacional se produjo durante un clásico ante Brasil en abril de 1998. En ese encuentro, dirigido por Daniel Passarella, el Piojo fue el autor del único gol en la victoria argentina por 1-0, dejando atrás una racha negativa en el estadio Maracaná de Brasil.



