
(Desde Estados Unidos) “¿Viste que hay un equipo acá que tiene los colores de Boca? Estamos en todos lados. No hay nada más grande que nosotros”, le dijo Carlos a Infobae, un hincha argentino en medio de uno de los banderazos que se organizaron antes del debut de la selección argentina en el Mundial 2026 y que mostró su fanatismo por el club de sus amores. Para sorpresa de muchos, uno de los tranvías que recorre la parte central de la ciudad (llamados KC Streetcar) y que son gratuitos, luce un ploteo del equipo de la Universidad de Missouri-Kansas City y sus jugadores llevan una camiseta muy similar a la que porta Leandro Paredes, una de las figuras del combinado nacional y el capitán del Xeneize.
La historia cuenta que el equipo masculino de fútbol de UMKC creció y se consolidó dentro del programa universitario de Estados Unidos. Desde su fundación en 1987, la escuadra, conocida por todos en el área como los Kansas City Roos, consolidó una identidad propia en el panorama deportivo local y nacional. El conjunto debutó ese año bajo la dirección de Bob Bozada y, tras una campaña inaugural con cuatro victorias, comenzó un proceso de desarrollo que lo llevó a ser protagonista en la Summit League.
A lo largo de su recorrido, los Roos alcanzaron varios hitos. El equipo masculino conquistó su primer campeonato de conferencia en 1996, sumando otros títulos de liga en 1999, 2001, 2003 y 2010. En cinco ocasiones, el combinado azul y oro obtuvo el derecho a disputar el torneo nacional de la NCAA, logrando su primera clasificación en 2001. Ese mismo año, el plantel estableció una marca en la División I al anotar tres goles en menos de dos minutos frente a Valparaíso. En 2024 y 2025, lograron nuevas participaciones destacadas durante el campeonato de la NCAA, ya que avanzaron a la tercera ronda y enfrentaron a rivales de peso como Stanford y Pittsburgh.
Si hay algo que destacar es que la tradición e imagen del equipo están íntimamente ligadas a los símbolos institucionales. El apodo “Kangaroos” surgió en los años 30, inspirado por la llegada de dos canguros al zoológico de Kansas City. La mascota oficial, Kasey Kangaroo, fue diseñada por el ícono Walt Disney, un elemento que reforzó la identidad visual y cultural de la entidad. Desde 2019, la denominación “Roos” se convirtió en la apodo oficial y abreviada adoptada por el programa atlético del deporte universitario en los Estados Unidos. Sus colores representativos son el azul real y el oro viejo, presentes en la indumentaria de sus equipos, lo que generó la particular reacción de algunos fanáticos argentinos que se dieron cuenta en medio del Downtown de la ciudad cuando vieron pasar el transporte público.

Como sucede en la mayoría de las universidades, el estadio es coqueto, aunque no tiene una gran capacidad como otros que sobresalen por estas latitudes. Llamado el Durwood Soccer Stadium, sirve como escenario principal para los partidos de los equipos femeninos y masculinos. Tiene capacidad para 850 personas sentadas y fue inaugurado en 2009.
“Están en un área muy turística y atraen jugadores. Buscan jugadores de todo el país, tuvieron latinos. Trajeron muchos juveniles de Miami y armaron buenos equipos. Ahora tienen un DT que jugó en la MLS. Son los que juegan en la división más alto del torneo de la NCAA”, le explicó Lucas Rodríguez, argentino que trabaja en el cuerpo técnico del KC Current de la liga femenina, a Infobae.
Entre los futbolistas más destacados que formaron parte del plantel se encuentran Kevin Corby, Roberto Albuquerque, Levi Coleman, Eric McWoods, Jordan Rideout, Manny Catano, Jony Muñoz y Bryan Pérez. Varios de ellos jugaron al fútbol profesional en Norteamérica y en algunos clubes de divisiones menores de Europa, pero hay un apellido que sobresalió en medio del listado y es el de Connor Sparrow. El arquero, que tiene el nombre de uno de los personajes más icónicos de los últimos tiempos como el Capitán Jack, figura principal de la saga Piratas del Caribe y que interpretó Johnny Deep, llegó a ser drafteado por el Real Salt Lake y jugó en la Major League Soccer.
Nacido en 1994, su formación universitaria comenzó en la Universidad de Missouri–Kansas City, donde disputó su primer año en 2012. Luego de eso fue transferido a Creighton, donde completó tres temporadas y acumuló 49 partidos, 23 vallas invictas y logró ser parte de un equipo que llegó a los cuartos de final de la NCAA.

Durante su etapa universitaria, Sparrow también compitió en la USL League Two con IMG Academy Bradenton. En 2016 fue seleccionado en el puesto 65 del MLS SuperDraft y ese mismo año firmó con el filial Real Monarchs, donde sumó minutos y experiencia en la USL Championship. En la temporada 2017, realizó 20 apariciones, logró siete partidos sin recibir goles y lideró a los Monarchs hacia el título de la temporada regular, con una efectividad del 78,8% en atajadas. En septiembre de 2017, dio el salto al primer equipo de Real Salt Lake, aunque su participación en la MLS fue limitada y continuó sumando partidos principalmente en la USL. En 2018, fue ascendido a segundo arquero en RSL y participó en la US Open Cup.
Al concluir su ciclo en Utah, Sparrow firmó con Nashville SC en 2019, club con el que disputó nueve encuentros en la USL Championship y dos más en la US Open Cup. Su siguiente paso fue hacia la MLS: en 2020 integró el plantel del Chicago Fire, con una aparición en liga antes de ser liberado al final de esa temporada. En 2021, firmó con Miami FC en la USL Championship, donde se consolidó como titular, sumando 17 partidos sin recibir goles en 54 apariciones durante dos temporadas. En diciembre de 2022 se concretó su fichaje por los Tampa Bay Rowdies, donde continuó su carrera como arquero destacado en la USL, siendo nominado entre los cinco mejores porteros de la liga en 2023.
Los hinchas argentinos revolucionaron Kansas City con su llegada para ver a la Selección y los de Boca aprovecharon la excursión para destacar que sus colores son mundiales, tanto que hay un combinado en la ciudad que se tiñó de celeste y blanco que también adoptó el azul y oro casi por una tradición nacional.



