
El automovilismo argentino está de luto por el fallecimiento de Jesús Alberto “Beto” Naval, un ex piloto pampeano que compitió entre 1974 y 1987 en el Turismo Nacional (TN) y el TC 2000, y que más tarde trasladó esa exposición pública a los negocios, la pintura y la política de La Pampa.
La noticia del fallecimiento trascendió en las últimas horas junto con un mensaje de la Asociación Pilotos Automóviles Turismo (APAT), la entidad que está a cargo del TN, que expresó: “Quienes integramos la Asociación Pilotos Automóviles Turismo, acompañamos en este momento a su familiares, amigos y allegados, ante tan infausta noticia”.
Entre sus resultados más recordados en TN figuran dos podios a bordo de un Fiat 128 IAVA en la Clase B: el 18 de marzo de 1979 terminó segundo en la competencia disputada en el Autódromo Oscar Cabalén, y el 14 de diciembre de 1980 fue tercero en la final que ganó Julio Pardo y en la que Alberto Baldinelli ocupó el segundo puesto. También se lo recuerda por sus actuaciones en el tradicional Rally de la Vuelta de la Manzana en Río Negro, donde obtuvo otro segundo lugar, además de sus presentaciones en Catamarca y Las Flores.
Beto Naval había nacido en General Acha y se instaló en Santa Rosa a comienzos de la década de 1960, cuando todavía era adolescente. Según informó El Diario de La Pampa, “con su pelo largo y su andar desfachatado, fue simplemente, ‘El Loco’ Naval». Dicho portal indicó que el deceso se produjo luego caer de un edificio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Era hijo de Jesús Francisco Naval, productor agropecuario, y de María Paidón. El mencionado medio añadió que sus padres llegaron a emanciparlo ante un juez de menores para que pudiera administrar bienes familiares que incluían campos, veterinarias y camiones.

Además de su paso por el TN en la década del setenta, también corrió en TC 2000 con un Renault Fuego, acompañado por el respaldo de la Peña “Yarará” y de amigos como “Rulo” Sabaidini, “Zoquete” Espósito y “Toto” Funes, a quienes vinculaba con esos “años fantásticos”.
“Me fue bastante bien con el automovilismo, fue parte de mi vida y diría que tuve muy buenos límites. No se puede ser loco para correr en auto, porque si vas despacio no clasificás, y si vas demasiado rápido te matás. Necesitás equilibrio y organización”, fue un testimonio logrado por el periodista Mario Vega en 2009.
Tras su retiro del deporte motor, Naval concentró su actividad en emprendimientos privados. Tuvo negocios como la tienda de ropa “Isidoro Cañones” en su juventud y la fábrica de cueros “El Estribo” en Cutralcó, que cerró en medio de una de las crisis económicas del país.
También incursionó en la gastronomía en ciudades y destinos internacionales como Ibiza, Marbella, Torremolinos y Curitiba. En la madurez se dedicó además a pintar óleos de caballos pura sangre y paisajes.
Además, tuvo una participación política que se desarrolló en distintas etapas. En 2003 fue candidato a gobernador de La Pampa por el partido Pueblo Nuevo, y en 2009 participó en las elecciones legislativas nacionales como candidato a diputado nacional por el Movimiento Federalista Pampeano.



