Mano a mano con el padre de Colapinto: “Franco saca más fuerza gracias al apoyo de la gente”

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Llegó y saludó a todos y cada uno de los presentes. Con su habitual simpatía y amabilidad, Aníbal Colapinto acompañó con su impronta en el encuentro de la peña FC43 y se le iluminan los ojos cuando habla de su hijo, el piloto argentino que viene de sumar su primer punto con el equipo Alpine en la Fórmula 1. De hecho, anticipó el buen domingo que tuvo el piloto de 22 años en el Gran Premio de China.

Antiguamente las peñas en el automovilismo eran conformadas por vecinos y amigos de un piloto de una determinada localidad, que se reunían para poder recaudar fondos y ayudar a su crédito local. Fue una característica del viejo Turismo Carretera. Tomando aquella tradición, pero para acompañarlo, Aníbal tiene la banca de sus amigos, que lo quieren mucho y comenzaron a reunirse luego del debut de Franco en la Máxima. Desde este año decidieron abrir sus cónclaves y algunos fanáticos pudieron estar presentes.

La primera reunión de 2026 fue este sábado en un restaurante ubicado en el pueblo bonaerense de Azcuénaga (111 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), perteneciente al partido de San Andrés de Giles, donde vive Aníbal, y hasta allí fue Infobae, que fue invitado para poder participar.

Aníbal recibió el cariño de los fanáticos de Franco. Saludó a todos y cada uno de los presentes

Aníbal se dirigió a todos los fanáticos de su hijo. Con emoción agradeció los regalos y firmó autógrafos. Luego accedió al diálogo con este medio. “Se creó la peña FC43 con un grupo grande de amigos, encabezado por Emi Tobio y José Garavano, que están acá presentes. Yo me vine de Australia, así que por ahí seguía para China, pero vine a estar presente acá con todos los muchachos y con esta gente linda que vino a compartir un asado y un buen momento con todos nosotros”, afirma.

Sobre cómo vive el apoyo de la gente hacia Franco, confiesa que “me llena de emoción, de orgullo, que haya tanta gente, tanto fanatismo con Franco. Creo que se lo ha ganado él, lo logró con su forma de ser, con su espontaneidad y demás”.

Aníbal es uno de los principales responsables en la campaña de su hijo e hizo muchos sacrificios para acompañarlo, como el inmueble que vendió en 2019 para costear la temporada de Franco en la Fórmula 4 Española, en la que terminó consagrándose campeón. Fue el año en el que conoció a sus actuales managers, María Catarineu y Jamie Campbell-Walter.

Un fanático le regaló una réplica del cubre motor del Alpine

Colapinto padre subraya la variedad de gente que sigue a su hijo y analiza: “Lo raro de todo esto es que no es un target de 20 o 30 años, sino desde chiquitos de cinco hasta gente de 80 años que lo sigue a Franco, que lo alienta, que lo apoya. Gracias a toda esta gente, el ‘enano’ saca más fuerza y está logrando paso a paso lo que todos pretendemos”.

Como indicó, lo acompañó en el circuito semipermanente del Albert Park en Melbourne y sobre el presente de Franco cuenta que “es un campeonato que recién se inicia. Hubo un cambio muy grande en la Fórmula 1, creo que el mayor cambio desde que se creó la máxima categoría. Franco está pegando saltitos de a poco, acomodando todo y con mucha esperanza y fuerza de tener un gran año”.

El ex piloto de Speedway y zonales en Bahía Blanca y con un breve paso por el Turismo Nacional, donde ya usaba el número 43 que también identifica a su hijo, destaca que Franco “está muy bien físicamente y psicológicamente. Está con muchas ganas, rodeado de gente muy buena, que tiene un equipo espectacular. Desde el preparador físico, hasta el nutricionista y la gente que lo acompaña, María (Catarineu), Jaime (Campbell-Walter), Gustavo, el psicólogo deportivo, Lucas (Benamo), Fernando Belasteguín, que es un crack. Él siempre tuvo ganas y ahora va progresando y aprendiendo día a día para sacar lo mejor de él”.

Aníbal hablando con sus amigos

Acerca del rendimiento de Alpine, explica que al equipo francés lo ve “bien. Hay que esperar, hay que tener paciencia y yo creo que va a ir mejorando día a día”.

Por último, reveló los problemas que tuvo Franco en el inicio de la actividad en China y acertó sobre lo que pasó el domingo: “Hubo algunos problemitas en la configuración del auto y en la caja, pero se están superando y vamos por un gran día mañana”. Estaba en lo cierto Aníbal ya que Franco tuvo una gran labor en el Circuito Internacional de Shanghái: tras la neutralización quedó segundo, peleó en los puestos de punta, brilló en la defensa de su posición, y terminó décimo para lograr su primer punto con Alpine.

Franco Colapinto volverá a la acción el viernes 27 de marzo con las primeras prácticas libres del Gran Premio de Japón, en un autódromo histórico como el de Suzuka, sede de épicas definiciones. En la tierra del sol naciente, el argentino seguirá escribiendo su historia en la Fórmula 1.

Aníbal Colapinto junto a su hijo Franco en Australia. Atrás asoma la manager del piloto, María Catarineu (REUTERS/Hollie Adams)

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