Lo que no se vio de la despedida de Gallardo en River: la noche en la que el Monumental se convirtió en un Cabildo Abierto

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Las decisiones hablan. Para su partido despedida de su segundo ciclo como entrenador de River Plate, Marcelo Gallardo optó por un equipo titular con nueve jugadores salidos de las Inferiores. Solo Fausto Vera y Aníbal Moreno no fueron de la cantera. Y de esos nueve nombres, al único que no hizo debutar en Primera el DT saliente fue Lautaro Rivero, quien hizo su presentación en la élite durante su préstamo en Central Córdoba de Santiago del Estero.

El Muñeco se expresó así en el Cabildo Abierto en el que se transformó el Monumental durante el triunfo 3-1 ante Banfield, por la séptima fecha del Torneo Apertura. Fue su voz entre las miles de voces que le agradecieron, estridentes, por su legado de 14 títulos y una identidad bien millonaria, que no logró reeditar en esta fallida segunda etapa.

Una bandera, ubicada por la Subcomisión del Hincha en la San Martín Alta, tradujo el sentimiento de los fanáticos. “Que la noticia no tape la historia, gracias eternas Muñeco y cuerpo técnico”, rezaba. Las manifestaciones de afecto fueron un hilo en continuado. Ya en el vestuario, Gallardo, de 50 años, recibió la visita de Jorge Brito, ex presidente del club, junto a su hijo Napoleón. La imagen fue publicada por el empresario en su estadio de WhatsApp.

La devoción de los hinchas, que no mermó por los resultados de esta segunda gestión, en la que no logró vueltas olímpicas y acumuló 13 derrotas en los últimos 21 partidos, quedó en evidencia desde el termómetro que significa la aparición de la alineación en la pantalla gigante.

Sebastián Driussi, Paulo Díaz, Marcos Acuña, Kevin Castaño y Facundo Colidio estuvieron entre los más silbados. Los jugadores esperaban una noche de clima tropical, por eso, muchos de ellos les pidieron a sus familiares que se abstuvieran de concurrir al estadio, para evitar posibles malos momentos.

La del Huevo fue una situación particular. Ni él ni Viña fueron titulares y el lateral izquierdo lo ocupó Facundo González. Más allá del cuadro gripal que supuestamente lo dejó afuera del viaje a San Luis por la copa Argentina, Acuña no jugó en los últimos tres partidos de Gallardo y la sensación es que entre ellos algo se rompió, por motivos por ahora desconocidos.

No le erraron los futbolistas que olfatearon que los dardos podían apuntarles. Cuando el equipo entró a la cancha, la gente ovacionó fervorosamente al Muñeco y cantó “jugadores, la concha de su madre, a ver si ponen huevo, que no juegan con nadie”. El técnico saludó y unió las dos palmas pidiendo disculpas.

Después del gol de Lucas Martínez Quarta que abrió el marcador, del abrazo del central dedicándole el tanto a Gallardo y su cuerpo técnico, el hit volvió a atronar: “Muñeeeco, Muñeeeco”. Los buenos minutos del equipo fueron acompañados con entusiasmo, pero el empate de Mauro Méndez para el Taladro devolvió la efervescencia: River se marchó al descanso entre silbidos, salvo para el indemne Gallardo.

Una escena peculiar se vio en el inicio del complemento: la acción comenzó, pero Gallardo pisó el banco cuando ya habían transcurrido diez segundos. No esperó mucho para celebrar: antes del minuto Driussi capturó un rebote y firmó el 2-1. Lo gritó con furia, al igual que su líder.

“Oleé, olalá, Gallardo es de River, de River no se va”, sonó, visceral. El Muñeco se paró y se golpeó el corazón, devolviendo el cariño. La conquista le sirvió a Driussi para cortar una racha de 14 partidos sin convertir, más allá de que no logró revertir los silbidos.

Los cambios también fueron mensajes. La primera modificación de su último partido fue el ingreso de Kendry Páez, recuperado del esguince de hombro izquierdo, por Ian Subiabre. Abrazo largo al pibe que brilló en la Selección Sub 20.






  • El festejo de Martínez Quarta con Gallardo

Luego fue el tiempo de Agustín Ruberto por Joaquín Freitas, el juvenil que ganó rodaje con Gallardo y debutó en la red en la élite durante su despedida. Otra señal.

Lo que quedó del partido fue terreno fértil para las ovaciones en continuado. Y un final que coronó el Cabildo Abierto. “Gallardo es de River, de River no se va” y “Muñeeeco”, fueron los hits que hicieron temblar al Monumental. Además, asomó una bandera con la imagen del ex enganche, flanqueado por sus asistentes, Matías Biscay y Hernán Buján. “Nunca dejamos de creer”, fue la leyenda, que deja las puertas abiertas para un regreso cuando cierre la herida y los caminos del club y el técnico vuelvan a confluir.






  • Las principales alternativas del partido

El DT saludó uno a uno a los miembros de su cuerpo técnico, al cuerpo arbitral y se marchó de cara a las tribunas, saludando y agradeciendo. En el césped quedó el plantel y, pese al triunfo, la silbatina, homogénea, bajó desde cada sector del estadio. También una canción: “A ver si nos entendemos los jugadores y la popular…”.

En una noche repleta de emociones, el último partido de Gallardo en su segundo ciclo como entrenador de River terminó con el mismo resultado que el partido más importante de su carrera como técnico, la final de la Copa Libertadores 2018 contra Boca en el estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid: 3-1.

La visita de Jorge Brito a Gallardo antes de su despedida en River: lo acompañó su hijo Napoleón

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