
Exhibiendo un ajedrez de alto vuelo, el prodigio argentino Faustino Oro, de 12 años, sumó su primera victoria en el torneo Challengers, en el 88° Festival Tata Steel, que se lleva a cabo en el Polideportivo De Moriaan Center, en la ciudad costera de Wijk Aan Zee, frente al Mar del Norte, en Países Bajos.
De manera notable, el niño que sigue causando asombros en el mundo del ajedrez, se impuso con piezas blancas ante el experimentado gran maestro local, Erwin L’Ami, de 40 años y N°91 del mundo, al cabo de 36 jugadas de una Apertura Inglesa. De esta manera, Fausti -como lo llaman sus familiares y amigos, al cabo de dos ruedas y luego de haberse medido con los dos mejores jugadores del torneo -el serbio Velimir Ivic, N°84 del ranking y el neerlandés L’Ami – totaliza 1,5 puntos y se ubica a media unidad del líder, la prodigio china, la maestra internacional Lu Miaoyi, de 15 años, con 2 puntos.
Mañana continuará la competencia en la que el pequeño crack se enfrentará con la campeona mundial de ajedrez blitz, la kazaja Bibisara Assaubayeva, de 21 años -primera jugadora musulmana en lograr los títulos de maestra internacional y gran maestra femenina-, que al igual que el argentino ocupa el puesto de escolta, con 1,5 punto.
Aunque el gran maestro argentino Diego Valerga sostenga asiduamente ante cada consulta que los aficionados y expertos deberían desnaturalizar cada actuación de Faustino que parece resolver con extrema naturalidad sus enfrentamientos ante los “duros” ajedrecistas, la labor de hoy del niño en Países Bajos no se la puede soslayar: se desenvolvió de manera soberbia. Como un experimentado jugador le ganó por “paliza” al tercer mejor maestro de ese país, borrándolo del tablero casi del mismo comienzo de la partida.

Acaso, entre los mayores cambios conductuales que exhibió el niño en esta competencia que comenzó ayer, es su postura durante las partidas. Ya no se le observa jugando y luego alejándose del tablero para ver otras partidas mientras su rival continúa pensando, sino que ahora casi permanece inmóvil en su silla durante las casi cinco horas de cada sesión de juego. Tal grado de concentración, tal vez, es una nueva muestra de la maduración de su juego, aunque también se le observó sufrir algunos apremios por cumplir con el control reglamentario de tiempo (dos horas para completar 40 jugadas). Es que en muchas ocasiones se sumerge en profundos análisis durante la partida antes de ejecutar su movimiento.
Otro cambio, tal vez sea con la seriedad que tomó este compromiso. Se sabe que, al niño que descubrió el ajedrez en tiempos de pandemia hace sólo poco más de cinco años, le encantan los desafíos, y días antes del comienzo de la prueba en Wijk Aan Zee contó: “El torneo de Tata Steel no me sirve para la norma de gran maestro porque es un torneo cerrado. Ya el año pasado jugué el torneo B y no me fue muy bien, por eso ahora espero mejorar y que me permita subir mi Elo”. Y vaya si lo está logrando. Tras las dos primeras partidas ganó 8 puntos para el ranking.
Como muestra de ello, hoy, tras vencer a su rival el gran maestro L´ami, el niño nacido en el barrio porteño de San Cristóbal fue entrevistado por la transmisión oficial del certamen, y allí, sonriente, como casi siempre, soltó: “Sí estoy muy feliz de haber ganado y de haber jugado muy bien. En verdad lo estoy haciendo mucho mejor que el año pasado”.
Su soltura y confianza tal vez sea por el cambio de la nueva reglamentación de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, según sus siglas francesas), vigente desde 2022, que establece que para la obtención de las tres normas (performances) para lograr el título de gran maestro, el jugador deberá conseguirlas en dos torneos cerrados (competencias con participantes invitados), y la restante en un torneo abierto (una prueba libre en la que se inscriben principiantes y maestros), que deberá reunir, al menos, 40 jugadores. Dado que aquí se trata de un torneo cerrado, el pequeño Faustino, tal vez, se sienta menos presionado en este escenario y su mente sólo está concentrada en jugar un buen ajedrez y no pensar tanto en el récord. Él sabe muy bien que ya habrá tiempo para lo otro.
Hasta este momento, Faustino posee dos normas de gran maestro que las obtuvo en los torneos cerrados: “Prodigios y Leyendas” en Madrid y el “Magistral Szmetan Giardelli”, en Buenos Aires. Por esto, y aunque en Países Bajos sume los 7,5 puntos necesarios para cumplir una performance de norma de gran maestro, al chico no le alcanzará para lograr su objetivo, porque el torneo Challengeres en Tata Steel se trata de una competencia cerrada.
Por eso, tras su paso por Holanda, seguramente, en su agenda deportiva habrá un lugar para jugar algún torneo abierto, si su intención y la de su familia es la de alcanzarla con la plusmarca como la del jugador más joven en el historial de este juego en consagrarse en gran maestro. Para ese requisito la fecha límite es hasta el 10 de marzo próximo. Es que Faustino Oro nacido el 14 de octubre de 2013, cumplirá 12 años, 4 meses y 24 días, el 10 de marzo de 2026. Y, el récord en precocidad está en poder del niño norteamericano de padres indios, Abhimanyu Mishra (nacido el 5/02/2009) y que logró el récord el 30/06/2021, a los 12 años, 4 meses y 25 días.
Este lunes (a partir de las 10, de Buenos Aires), se reanudará la competencia con estos enfrentamientos por la 3ª rueda: L. Miaoyi (China) 2 v. A. Woodward (EE.UU.) 1, B. Assaubayeva (Kazajistán) 1,5 v. Faustino Oro (Argentina) 1,5, M. Maurizzi (Francia) 1 v. C. Yip (EE.UU.) 1,5, V. Ivic (Serbia) 1 v. Ivanchuk (Ucrania) 1, E. L´ami (Países Bajos) 0 v. D. Yuffa (España) 1, E. Roebers (Países Bajos) 0 v. A. Suleymanli (Azerbaiyán) 1,5, y M. Warmerdam (Países Bajos) 0 v. V. Panesar (India) 1.



