Brilló en Europa, jugó con Scaloni y Aimar y desentraña la receta del éxito de Argentina: “Tiene todos los condimentos”

0
3

El ex mediocampista, en acción. su pasión por el fútbol lo llevó a la dirección técnica (Instagram: @aldoduscher5)

Gualjaina, Chubut, tiene 1183 habitantes. Está a poco más de una hora en auto de Esquel. “De allá salen esquiadores, maratonistas, pero a mí no me importaba el frío, la nieve, yo vivía con la pelota”, cuenta Aldo Pedro Duscher sobre el Duscher niño, o el de 14 años, el que dejó todo para cumplir su sueño a casi 1800 kilómetros de su casa, en Rosario.

“Mi padre me decía ‘yo te llevo a probar porque te veo condiciones’. Éramos una familia humilde. No nos faltó nada, pero no tirábamos manteca al techo. Y de ahí fui a Newell’s”, describe el camino tapizado de sacrificio que lo llevó a la élite, a jugar en la selección argentina, a jugar 15 años en Europa, a compartir cancha con Juan Román Riquelme, Pablo Aimar o Lionel Scaloni o a enfrentar a Lionel Messi, Cristiano Ronaldo o David Beckham.

Tozudo como aquel joven que desafiaba a la naturaleza con el balón, hoy busca desandar el camino sin los botines pero con el buzo de entrenador, la ruta que le pavimentaron los José Pekerman o Jorge Bernardo Griffa, o la que transita con brillo y títulos su amigo el Gringo Scaloni.

“Pekerman y Griffa me inculcaron el orden en la vida, la prioridad por el estudio, el respeto a la profesión, por la disciplina, el buen juego, el estar bien físicamente. Tengo una anécdota: Griffa te veía la libreta. Si no aprobabas, estabas suspendido una semana. No importaba cómo jugabas. Llegué en base a esa semilla que sembraron. No era Busquets, pero mi cabeza estaba bien amueblada. Para ser entrenador hay que estar bien en lo emocional para llegarle al grupo”, agradece el legado.

-Ellos te marcaron cuando eras muy chico. Tenías 14 años cuando llegaste a Rosario.

-Cuando me quedé en la pensión, mi papá me dijo: “Si extrañás, te volvés”. Pero yo todas las semanas pensaba en jugar el fin de semana, no más allá. A la vez, tuve como técnico a Roque Alfaro, quien se transformó en mi tutor en Rosario. Es como un segundo padre. Todavía hoy tengo relación con él.

-También eras muy chico cuando te sumergiste en el mundo AFA. Siendo muy chico, ganaste dos Sudamericanos Sub 20. ¿Qué recordás de aquellas épocas? ¿Cuán parecido es lo que se plantea hoy en la Selección?

-En mi primer año en Newell’s me citó José Pekerman. Tuve como compañeros a La Paglia, Aimar, Mumo Peralta, Daniel Islas, Riquelme… En el otro Sudamericano estaban Cambiasso, Placente. José me enseñó mucho en lo personal y me dio las condiciones para crecer. Lo mismo Griffa en Newell’s. Es muy lindo que en la Selección se haga un trabajo como en esa época.

-¿Hoy es más importante que un técnico sea gestor de egos y de grupos que estratega?

-He tenido técnicos que eran muy buenos gestores pero no me dejaron nada o tuvieron un éxito momentáneo. Otros me marcaron y exigieron. Un buen gestor es el que logra que el jugador te siga para que se potencie. Es un equilibrio de todo. Por ejemplo, Marcelino (hoy orientador del Villarreal) cuando me ficha me dice: “Quiero que estés sí o sí conmigo, te voy a hacer uno de los mejores mediocentros de España”. “¡Qué fe me tiene!“, me dije. Me dijo: ”Tienes que bajar de peso. Tienes un mes y medio. Cuando baje a este peso va a empezar a verse lo bueno que es. Y lo voy a acompañar». Después de esa temporada en el Racing de Santander, vino el Sevilla y me compró. Me exigió mucho y yo le di en consecuencia. Casi entramos en Champions esa campaña. Tuvo el buen gesto de acompañarme y exigirme. Voy por ese equilibrio como técnico.

El ex volante, con la casaca de la selección argentina (Instagram: @aldoduscher5)

-¿Y cuál es el camino de Scaloni como técnico? ¿Había señales de que podía lograr lo que logró?

-Coincidí con los dos, con Leo y con Pablo. Desde lo personal, más con Leo, por el tiempo compartido en La Coruña, en el mismo vestuario y ciudad. Leo es un luchador del fútbol, un apasionado, muy de hacer grupo, se interesaba mucho por eso. Nadie se iba a imaginar lo que logró. Tenés que transitar el camino para ver si te da la nafta. El que gana es lo hace bien. O el que se sostiene. Porque esto se trata de ganar. Fue una linda sorpresa, le tengo mucho cariño. Vivimos muchas tardes lindas, situaciones en conjunto. Y a Pablo lo conozco desde que llegó de Río Cuarto a la Selección juvenil, pesaba ocho kilos mojado, pero hacía lo que quería con la pelota.

-¿Cuándo fue la última vez que hablaste con ellos?

-Hablo más con Leo, cruzamos algún mensaje, lo felicito después de algún triunfo. También estuve con ellos cuando dirigía a la Reserva de Newell’s y hubo un amistoso. Hay personas a las que no hace falta verlas constantemente, porque cuando las ves sentís lo que sentías siempre. Vienen enseguida los recuerdos.

-¿Marcó una tendencia la forma de jugar la Selección? Porque tiene la dinámica que pide hoy el fútbol Mundial, pero a la vez tiene la libertad de la acción individual, que cada vez se ve menos.

-Los Mundiales marcan la tendencia. Y Argentina marcó la tendencia con un mix de cosas muy buenas. Con picardía, potrero y tenemos al mejor. Jugamos con el ancho de espadas: Messi. Lo acompañamos muy bien, cada uno en su rol. Y cuando se pone difícil, está él. También contamos con un arquero fenomenal como Dibu Martínez. Es un equipo que emocionalmente está muy bien gestionado por el técnico, que le da lugar al potrero y aplica su táctica, que viene de la escuela italiana y española. Argentina tiene todos los condimentos.

-¿Y cómo ves a la Selección para el Mundial?

Leo no va a sacar el pie del acelerador. Seguimos con el ancho de espadas. Dependemos de que los jugadores lleguen en las mejores condiciones. Hay una muy buena camada de jugadores que rinden bien. Tengo fe en que vamos a hacer un muy buen campeonato.

-Recién hablabas del ancho de espadas. ¿Cómo es marcar a Messi?

-Es un avión, uno solo no lo puede marcar, se lo marca con una estructura. Hay algo que no se suele decir, pero Messi es muy fuerte, tiene un tren inferior fuerte, entonces no lo volteás así nomás. Y mentalmente te mata. Si no le sale una, intenta 80.000 veces más. En un partido, con el cansancio, un tipo que te exige así, te termina ganando. Y, sacando las condiciones, no lo hagas enojar, porque se enoja y hace 10 goles. Es mejor ganarle faltando 30 segundos para que no tenga tiempo de enojarse.

Duscher, en Quilmes. Mientras espera una nueva oferta, pasa sus días capacitándose:

-¿Tenés alguna camiseta de Messi?

-Tengo la 19 de Messi. Me la dio en un Racing-Barcelona, en cancha de Racing. Ese día cambié con Ronaldinho y Messi. Si me ponía zapatillas era lo mismo, no toqué la pelota, solo corrí. Empatamos 1-1 y aguantamos el resultado.

-¿Cuáles fueron los mejores futbolistas con los que jugaste?

-¿En el mismo equipo? Djalminha, Román; con Messi solo compartí una convocatoria en la Selección, pero lo tengo que nombrar porque mi hijo me mata, quiere tanto a Messi que no quiere a Cristiano jeje. También destaco a Pablo Aimar.

-¿Estás contento con la carrera que hiciste? Pasaste por clubes importantes, jugaste en la Selección, pero capaz sentís que te faltó un Mundial o concretar uno de las chances de salto que tuviste, como cuando se habló de tu pase al United

-Es muy difícil llegar, sostenerse… Pasás por muchas situaciones para sostenerte. Me faltó un Mundial, pero no reniego. Jugué en canchas que vos decís que.. O contra jugadores. Tengo camisetas que a veces me olvido que cambié. Tengo unas 200 camisetas. Fue increíble.

-Estuviste cerca del United pese a aquella patada a Beckham en un partido con el United, por la que se dudó que pudiera llegar al Mundial 2002 ¿Cada cuándo un amigo o conocido te muestra la foto? ¿Hablaste alguna vez con él de eso?

-Sí, estuve cerca. El United daba en parte un jugador y dinero, Lendoiro, el presidente de La Coruña, era difícil para negociar y sólo quería el dinero. Fue cuando se retiró Roy Keane. Y después de la patada, me acuerdo, The Sun publicó el teléfono de mi representante para que la gente lo llamara. Incluso llegó un periodista inglés a mi pueblo para entrevistar a la gente. Fui con todo, pero a la pelota, no con intención de lastimar. Se podía acomodar para patear al arco y en mi cabeza solo estaba evitarlo. En ese momento, hablé con él vía una tercera persona. Lo tomó muy bien, no estaba enojado.

-Para iniciar tu carrera como técnico fuiste a tu punto de partida, a Belgrano de Esquel.

-Cuando uno deja de jugar, decís “voy a descansar”, porque de los 14 años no había vuelto más a mi casa. Terminás agotado. Cuando te dicen “le veía dotes de técnico cuando jugaba…”. No es verdad. Porque es otra profesión dentro de la misma profesión. Es otra forma de ver el juego, en cuanto a preocupaciones, a la preparación. No por dos o tres gestos vas a ser técnico. Yo lo descubrí porque me fue a ver el presidente de Belgrano para que me hiciera cargo del equipo. Era mi ciudad, así dije que sí, probé y me gustó. Y decidí capacitarme, formarme, me fui a Europa a la mejor escuela del mundo. Ahí te abren la cabeza y te sacan el fútbol que tenés adentro.

-¿Quiénes son tus referentes en esta nueva etapa como técnico?

Marcelo Bielsa es un ejemplo a nivel llegada a un jugador, me dirigió y tuve una charla con él, una charla muy personal, a él no le gusta mucho que se cuente. Se lo dije, en eso es el número 1. Marcelino me gusta mucho también. Puedo decir Guardiola, pero no lo conozco. También Leo Scaloni.

-¿Qué consejo te dio Bielsa?

-Le pregunté varias cosas, para saber si venía bien encaminado. Y le conté que me concentraba tanto en el trabajo que por ahí mi hijo de dos años y medio me golpeaba la puerta de la oficina y no salía. Ahí me dijo que tenía que salir, que la familia es un sostén y no hay que descuidarla. Por ahí Marcelo no la pasó bien el último tiempo en la selección uruguaya. Hay que conocer a la persona a partir de la experiencia de cada uno. Conmigo es lo más cercano que hay. Y podés hablar de cualquier tema.

En la selección juvenil de Paraguay, hizo un casting entre 103 chicos para definir el plantel (Instagram: @aldoduscher5)

-¿Cómo evaluás tus últimas dos experiencias como entrenador? En Quilmes se dijo que habías renunciado y que luego te arrepentiste y buscaste dirigir al equipo.

-A mí me lleva un presidente, Mateo Magadán, quien me contrata por un año. En el medio había elecciones y me comentan que él no presenta lista. Como soy transparente y no me gustan los procesos cortos, porque un trabajo de calidad requiere un proceso, tomo la decisión de irme con él. Decido no continuar, tomo la decisión de dar un paso al costado, dar tiempo para que busquen un técnico. Yo quedé contento con el trabajo en el club. Gracias a los puntos que sacamos -ganó dos partidos, empató otros dos y perdió tres- Quilmes permaneció en la categoría.

-¿Pero no sucedió lo de la votación del plantel para definir si seguías?

-La mentira cae sola, no se sostiene, solo queda el trabajo realizado. Yo nunca salí a hablar, no me gusta entrar en esas cuestiones. La relación con el club fue buena, con la dirigencia también y hay jugadores que me siguen escribiendo. El proceso fue un aprendizaje.

-En las juveniles de Paraguay te tocó una salida particular, en medio de un Sudamericano Sub 20, después de discutir con un periodista y de perder con Uruguay -en el debut había vencido a Perú-.

-El profesionalismo y la disciplina te llevan al éxito, pero hay lugares en los que a veces molesta, no están acostumbrados. Me tocó irme en una segunda fecha de un Sudamericano. Fue un año de trabajo, trabajé para seleccionar 23 jugadores de 103 que vi, y el equipo logró hacer algo histórico, que fue ir a un Mundial. Hay clubes o lugares que permiten el desarrollo del trabajo y otros en los que les urge más el resultado, pero se les desvanece muy rápido. No es confiable cuando es así. Yo tengo la escuela de Newell’s, de José Pekerman. Y fijate todo lo que lograron José y la escuela de Newell’s. ¿Cómo no voy a creer en el profesionalismo? Tuve dos ofertas para trabajar ahora y nuestro análisis fue que no eran confiables. Hay dirigentes que van por el buen camino y a ese tipo de clubes siempre le va a ir bien.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here