“No quiero que mi legado quede reducido a títulos o estadísticas”, la reflexión de Novak Djokovic sobre su futuro

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El campeón serbio comparte su mirada sobre el futuro, la familia y su legado fuera de las canchas, en una etapa de cambios personales y profesionales (Europa Press)

Novak Djokovic atraviesa una etapa de cambios profundos en su vida y en su carrera profesional. A los 39 años, el tenista serbio reflexiona sobre su legado, el futuro de su familia y la importancia de acompañar a sus hijos sin imponerles caminos.

En una entrevista con PEOPLE, realizada en el marco del estreno de su documental Novak Djokovic: The Wolf in Winter, Djokovic ofreció una mirada íntima sobre su paternidad, su infancia y el rol central de la familia en esta fase.

El legado más allá de los títulos

Djokovic afirmó que no quiere que su paso por el tenis se mida solo por los récords. “No quiero que mi legado quede reducido a títulos o estadísticas”, expresó el campeón, quien ahora prioriza la familia y considera la posibilidad de retirarse, aunque sin alejarse del deporte.

Djokovic prioriza el valor de la familia y los principios personales por encima de los logros deportivos (REUTERS/Guglielmo Mangiapane)

“La familia ocupa el centro de esta etapa”, explicó. También señaló que una de las tensiones centrales de su vida pasa por las ausencias: “Lo que más me duele, incluso hoy, es perderme momentos de mis seres cercanos”.

El tenista explicó su decisión de mostrar su vida privada en el documental. “Siempre quise presentar mi historia, y en particular a personas que quizá no siguen necesariamente el tenis o el deporte. Tal vez han oído hablar de mí, pero no necesariamente me conocen en privado”, dijo.

Sobre el mensaje de la película, agregó: “Espero que la mayoría de la gente pueda conectar con los valores universales que, ojalá, transmite esta película, como la resiliencia, la perseverancia, la familia, el trabajo en equipo, la dedicación y la confianza en uno mismo cuando otros no la tienen”.

Infancia y adversidad

 La experiencia de crecer en Serbia durante la guerra marcó la determinación y el carácter del tenista (REUTERS/Ahmed Yosri)

Djokovic vinculó su mirada actual con su niñez en Serbia, marcada por la guerra y la crisis económica. “Tuve que madurar muy temprano y asumir responsabilidades de un adulto, aunque estaba lejos de serlo”, contó. “Entendí la misión que tenía delante y nunca miré atrás”.

Esa vida temprana bajo presión le enseñó a valorar la resiliencia como un pilar. “Por la guerra y la crisis económica en todo el país, tuve que crecer mucho antes que mis compañeros”, recordó, confirmando que esas experiencias definieron su carácter y su forma de enfrentar la vida profesional.

El sostén de la familia y la pareja

El apoyo incondicional de Jelena, su esposa, ha sido fundamental en su vida personal y profesional (REUTERS/Violeta Santos Moura)

Al hablar de su esposa, Jelena Djokovic, el tenista no dudó en colocarla en el centro de su recorrido. “Es la única relación seria que he tenido. Hemos crecido juntos, de verdad. Fue mi amor de secundaria”, relató.

Recordó que sus caminos volvieron a cruzarse años después: “Ella siempre apoyó mucho mi camino y mi vida en el tenis. Como en cualquier otra relación, hace falta sacrificio y mucho acuerdo”.

Sobre la vida familiar, Djokovic remarcó la importancia del diálogo. “Tratamos de comunicarnos siempre y de recordarnos el amor y la base que creamos juntos. Tenemos pruebas y dificultades como cualquier pareja, pero tratamos de decir lo que nos molesta, y también cuando sentimos amor y afecto”, aseguró.

Paternidad y la elección de los hijos

La llegada de sus hijos transformó su perspectiva y le enseñó nuevas formas de vivir y aprender

La llegada de sus hijos transformó su perspectiva. “Probablemente viví los 18 meses más exitosos de mi vida después de que naciera mi hijo”, afirmó, y reconoció que algo similar ocurrió tras el nacimiento de su hija.

Sobre su vínculo con Stefan y Tara, explicó: “Les debo mucho a mis hijos. Me enseñan cada día a perdonar, a estar presente, a disfrutar el momento, a vivir con más juego”.

Destacó el apoyo de su esposa en los momentos en los que la familia debía afrontar la distancia. “Sin el apoyo de mi mujer, eso habría sido muy difícil para mí. Ella fue mi roca”, sostuvo Djokovic, quien también valoró la dedicación de Jelena durante sus ausencias: “Ella cuidaba de nuestros hijos y les ayudaba a sobrellevar la ausencia de su padre”.

Djokovic busca que sus hijos elijan su propio destino y anticipa una vida ligada al tenis, pero con prioridades renovadas (AP Foto/Aaron Favila)

Libertad y futuro fuera de la cancha

Sobre el futuro de su hijo, Djokovic fue contundente: “Quiero que tenga la opción de decidir si quiere jugar al tenis, a otro deporte o hacer lo que quiera”. Aclaró cuál es su principal deseo: “Ante todo, quiero que sea feliz, que esté sano. Quiero ser su padre. No quiero ser su entrenador”.

Finalmente, reflexionó sobre el retiro: “No depende solo del cuerpo. No quiero seguir perdiéndome distintos acontecimientos de familiares cercanos”. Aunque la despedida de la alta competencia se acerca, Djokovic adelanta que seguirá vinculado al tenis, pero en un entorno más íntimo y familiar.

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