
El reciente cruce entre Rosario Central y Corinthians por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores dejó un escenario de alta tensión, no solo por el empate sin goles, sino por las denuncias y comunicados cruzados tras el partido disputado en el Gigante de Arroyito. El foco de la controversia surgió cuando Hugo Souza, arquero del club brasileño, denunció haber sido víctima de insultos racistas desde la tribuna local a lo largo de todo el encuentro, lo cual activó el protocolo antirracista y motivó una reacción inmediata de ambas instituciones.
El club paulista fue el primero en manifestarse oficialmente, exigiendo una respuesta firme por parte de las autoridades del torneo y de la organización local. A ese pedido, Rosario Central respondió con un extenso comunicado difundido en sus redes sociales, en el que fijó su postura de rechazo a cualquier forma de discriminación, pero también de defensa institucional frente a lo denunciado.
“Rosario Central vuelve a repudiar enfáticamente todo hecho de racismo, discriminación y provocación en el marco de un partido de fútbol”, señaló el club argentino al abrir su declaración pública este viernes.

En el comunicado, la entidad rosarina relató que durante el partido del jueves 13 de agosto, “hinchas del equipo visitante protagonizaron actos que, a nuestro juicio, resultan racistas, discriminatorios y provocadores hacia los jugadores de Central y hacia nuestra parcialidad, hechos que ocurrieron durante la disputa del partido y también una vez finalizado”.
Central detalló dos hechos concretos: “En este sentido, cabe referirse a la ya repetida exhibición de billetes de moneda nacional, que configura una clara ofensa y burla hacia nuestro país; a ello se sumó la exhibición de una camiseta española, en otro acto de provocación hacia nuestro público”. La mención a la camiseta de la selección de España alude a la reciente final del Mundial, en la que Argentina perdió 1-0.
La institución rosarina remarcó su postura: “Estos hechos resultan inadmisibles y de una gravedad que no debemos naturalizar”. Según Central, la recurrencia de este tipo de provocaciones amerita una intervención del ente organizador del certamen: “Nuestro club cuenta con pruebas que pondrá a disposición de la CONMEBOL para que intervenga ante estos reiterados actos, que consideramos claramente provocadores y discriminatorios, y que lamentablemente se reiteran cada vez que nos toca enfrentar a algunos equipos brasileños”.
La declaración de Rosario Central también incluyó: “En el mismo sentido, solicitaremos a la CONMEBOL que investigue y le requiera al árbitro del encuentro las pruebas que respalden, de forma irrefutable, los supuestos insultos y actos racistas que el arquero de Corinthians denunció de forma unilateral durante el partido”.
El club puso en contexto el momento de la denuncia: “Respecto de ello, cabe referir al contexto en el que el citado jugador formuló su denuncia: La misma ocurrió justo cuando su equipo había quedado con diez jugadores a raíz de una expulsión, y en el momento en que Central estaba atacando, empujado por su público”.
Central advirtió: “La discriminación es un tema demasiado serio como para ser utilizado como una argucia al servicio de la conveniencia deportiva, y estamos dispuestos a denunciar a quienes pretendan valerse de ella con ese fin”.
La institución argentina además afirmó no haber encontrado pruebas visuales que respalden la acusación: “Con relación a este hecho denunciado no hemos hallado aún ninguna imagen de actos de esa naturaleza en el lugar de la cancha en el que se encontraba el arquero del cuando formuló la denuncia”.
El episodio ocurrió a los 21 minutos del segundo tiempo, cuando Souza pidió la intervención del árbitro uruguayo Andrés Matonte, quien detuvo brevemente el juego. El arquero afirmó que los insultos racistas se escucharon tanto en el calentamiento previo como a lo largo de los 90 minutos.

En zona mixta, el arquero brasileño amplió su testimonio ante los medios: “No sé qué les pasa por la cabeza. No sé si creen que son más que nosotros, que son más humanos que nosotros, que son mejores que nosotros, pero espero que algún día esto cambie de verdad y que puedan hacer examen de conciencia y comprender que no son mejores que nadie. Todo el mundo está luchando por lo que quiere, por lo que sueña. Y ellos están celebrando a lo grande por su equipo. Cuando vayan a Brasil, nuestra afición seguro que montará una fiesta aún mejor, pero eso no va a pasa”, relató, según la edición brasileña de ESPN.
No obstante, sostuvo que no fue el único en percibir los insultos: “Cada vez que jugamos aquí pasa esto. No solo yo lo oí, lo oyeron todos los que estaban cerca del arco. Ocurrió desde el inicio del partido; ya durante el calentamiento estaba pasando”. También aclaró que los futbolistas del equipo argentino no tuvieron responsabilidad y hasta se disculparon: “Los jugadores incluso me pidieron perdón por la actitud de la afición”. Corinthians acompañó la denuncia exigiendo una respuesta contundente de los organizadores del torneo.
A pesar de la defensa institucional, Central comunicó que se encuentra llevando adelante una revisión interna: “Sin perjuicio de lo expuesto, Rosario Central se encuentra realizando una investigación interna sobre cualquier hecho de violencia o discriminación que pudiera haber ocurrido en ocasión del referido partido. Si en el marco de esa revisión apareciera algún hincha de Rosario Central involucrado en una conducta pasible de sanción, el club será implacable en la aplicación de las medidas que correspondan. Rosario Central destina toda clase de recursos a desactivar y desalentar cualquier forma de discriminación dentro de nuestra institución, y lo hacemos no por obligación sino por convicción. En ese camino vamos a seguir, redoblando esfuerzos para continuar en la construcción de un club que defiende esos valores”.
En el tramo final de la comunicación, el Canalla expresó inquietud por lo que considera una práctica recurrente: “Por último, no podemos dejar de resaltar nuestra preocupación respecto de un patrón que se repite y que consideramos debemos reflejar, respecto a la impunidad de parte de ciertos clubes en la búsqueda de obtener una ventaja deportiva a través de la amenaza permanente de denunciar y amedrentar al rival de turno”.
EL COMUNICADO COMPLETO DE ROSARIO CENTRAL







