El fútbol mundial vive horas de profunda convulsión institucional. El proyecto que reveló un medio inglés durante el martes –y que fue posteriormente confirmado por la FIFA– abrió un intenso debate con frentes de cortocircuitos en distintas esferas. La UEFA volvió a expresar su disconformidad con el tema, al mismo tiempo que Concacaf, la Confederación Asiática y el sindicato de futbolistas también expusieron sus dudas sobre este plan.
El periódico británico The Times, que había dado a conocer el tema, aseguró este miércoles que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, puso una fecha límite para aprobar el proyecto y ante eso la “UEFA celebrará una reunión de emergencia”.
El periodista Martyn Ziegler detalló que Infantino mandó una carta a cada una de las 211 federaciones miembro donde “detalla las ventajas financieras de permitir que inversores privados adquieran participaciones en el torneo” y planteó que el mandatario del máximo organismo puso como fecha límite para “tomar una decisión” antes “del 19 de septiembre”.
En medio de esto, la UEFA difundió un mensaje en las últimas horas donde volvió a plantarse en la vereda de enfrente: “Hoy nos hemos enterado del plazo que la FIFA ha fijado para que las federaciones apoyen sus propuestas o se les retirará la oferta de pago único. Esto lo dice todo sobre este plan. Sin embargo, tras mantener conversaciones con numerosos actores clave del fútbol, la UEFA sabe que existe una oposición significativa y creciente al plan de la FIFA. La FIFA no puede seguir utilizando nuestro deporte para enriquecerse a sí misma y a sus amigos. Podemos hacer crecer el fútbol de forma responsable. Es hora de priorizar a las federaciones, los clubes, las ligas, los jugadores y los aficionados”, indicaron por redes sociales.
El citado diario asegura que desde la FIFA ofrecieron poner a disposición de las federaciones un “paquete de financiación por un total de 10.000 millones de dólares, de los cuales 40 millones corresponderían a cada una”. Como contracara de esto, “si lo rechazan, sus ingresos ascenderán a 2.700 millones de dólares, casi un 75 % menos”. El Times cita a una fuente anónima que se opone al plan y califica a esto como “puro soborno”.
Por lo pronto, Infantino precisará que en 53 días, el 19 de septiembre –la fecha límite que planteó–, haya al menos 106 de las 211 federaciones miembro dispuestas a votar a favor para aprobar su plan ya que “solo requieren una mayoría simple, superior al 50%, de los 211 miembros de la FIFA, además del respaldo del Consejo de la FIFA”, según estipuló el diario The Independent.

No es un tema que terminará pronto. La edición británica de ESPN adelantó que “la UEFA está considerando diversas opciones, incluido un posible boicot al Mundial”. En este escenario, aparece un primer peón en el tablero: la Copa del Mundo femenina pautada para iniciar el 24 de junio del 2027 en Brasil. Fuentes citadas por este medio, aclararon que “si bien comprenden la necesidad de un boicot a la UEFA para oponerse a la FIFA, les preocupa que el fútbol femenino pueda convertirse en un ‘peón en la política’” y adelantaron que “existe una creciente preocupación de que el boicot al Mundial femenino se produzca para permitir que se lleven a cabo negociaciones que impidan un boicot al Mundial masculino, lo que podría sacrificar el fútbol femenino mientras tanto”.
Lo cierto es que, hasta el momento, no se conocieron detalles concretos de cómo sería el método de financiación ni de venta. En un extenso comunicado, la FIFA confirmó que está evaluando crear la FIFA Forward Enterprise (FFE) con la “posibilidad de integrar los derechos comerciales de la FIFA —que abarcan la transmisión, el patrocinio, la venta de entradas y las licencias— con la gestión operativa de los torneos de la FIFA». Ante eso, aseguraron que ”se ha iniciado un proceso de consulta tras la recepción de una propuesta que busca aprovechar al máximo el potencial de los derechos de transmisión y los patrocinios de la FIFA en todos sus torneos de fútbol masculino, femenino y juvenil».
Sin demasiada claridad a nivel público de qué significaría este proceso de venta de derechos ni qué nivel de injerencia tendrían los inversores a la hora de planificar la Copa del Mundo y otros torneos bajo la órbita FIFA, las voces en contra o que plantean dudas crecieron en las últimas horas.

La Concacaf (Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol) aseguró en un comunicado que “solo tuvo conocimiento de este asunto a través de la prensa y, posteriormente, mediante un comunicado de prensa” y ante eso plantearon: “Nos preocupa profundamente la falta de un proceso debido”.
“Compartimos la decepción de muchos en nuestra región y en el mundo del fútbol por el hecho de que este nivel de detalle se haya elaborado y difundido públicamente antes de que se haya celebrado ningún debate con los órganos de gobierno pertinentes y las partes interesadas. Como líderes del fútbol, somos los guardianes de este deporte. Colectivamente, la FIFA, las confederaciones y todas las federaciones miembro tienen la responsabilidad de actuar siempre en el mejor interés del deporte. Toda decisión que tomemos debe guiarse por la buena gobernanza, unos procesos sólidos y una gestión a largo plazo”, afirmaron.
En su sitio web, la AFC (Confederación Asiática de Fútbol) se plantó en la misma línea: “No se consultó a la AFC sobre la propuesta y la organización lamenta que un asunto de tal importancia se haya hecho público antes de que la familia de la AFC hubiera tenido la oportunidad de examinarlo y debatirlo a través de los canales de gobernanza adecuados y establecidos”.
Desde Asia se mostraron abiertos a “explorar enfoques innovadores que puedan fortalecer el futuro del fútbol mundial”, pero fueron tajantes con que “las decisiones que puedan redefinir el futuro comercial y financiero de este deporte requieren una participación previa y exhaustiva de las confederaciones”.
“La AFC cree firmemente que todas las partes interesadas deben disponer de información suficiente y del tiempo adecuado para evaluar la propuesta en su totalidad, incluidas sus implicaciones en materia de gobernanza, jurídicas, comerciales y estratégicas”, sentenciaron.
Precisamente con este planteo desde Asia, el diario The Times reveló un supuesto fragmento de la carta que Infantino repartió en las federaciones: “La decisión de seguir adelante o no con esta propuesta le corresponde enteramente a usted. Si desean continuar, este paquete de 10 mil millones de dólares estará disponible a partir del 1 de enero de 2027, dando inicio a la siguiente fase de nuestro camino juntos. Si desean mantener la situación actual y rechazar esta propuesta, seguimos contando con la ampliación prevista del programa Forward [fondos para el desarrollo] de 2.700 millones de dólares, tal y como se presentó anteriormente”.
Con UEFA al frente de la batalla contra FIFA, la pregunta que resuena cada vez más fuerte en Europa es si esa confederación será un bloque sólido o presentará fisuras. La Football Association (FA, asociación que rige el fútbol inglés) se expresó públicamente en contra en un comunicado con el mismo argumento que otros organismos: “Desconocíamos por completo esta propuesta y no disponemos de detalles sustanciales, incluyendo en qué consiste realmente y qué condiciones conlleva. Basándonos en la escasa información disponible, nos preocupa profundamente la falta de procesos y de gobernanza para llegar a este punto, así como la naturaleza y los principios que aparentemente están implicados. Cuando la propuesta se difunda de la forma completa y transparente que ahora ha prometido la FIFA, dejaremos clara nuestra postura y haremos más comentarios al respecto”.
Sin embargo, el medio Sky Sports adelantó que el presidente de la federación de República Checa, David Trunda, expuso argumentos a favor del plan: “Puedo ver los beneficios prácticos que la estrecha colaboración con Gianni Infantino y su equipo aportaría al fútbol checo. Por supuesto que necesitamos más detalles, pero mi punto de vista personal es que puedo ver el impacto positivo de las intenciones de la FIFA”.
Según The Times, las 55 naciones que integran la UEFA llevarán a cabo este jueves 30 de julio una “reunión virtual de emergencia” para tratar el tema. La información sobre la mesa, en un resumen macro, es que las 211 federaciones miembro de la FIFA recibirán “ganancias extraordinarias de 40 millones de dólares cada una si se adhieren a la propuesta de Infantino de escindir sus derechos comerciales en una nueva entidad corporativa llamada FIFA Forward Enterprise”, según simplificaron en Sky.
Desde FIFA aseguraron en el comunicado de prensa oficial que “los inversores externos solo tendrán una participación minoritaria en FFE y no desempeñarán ningún papel operativo. Asimismo, están invirtiendo en una filial de la FIFA, no en la propia FIFA”, aunque cualquier medida que se tome está sujeta ”a estos acuerdos finales y a las aprobaciones necesarias”.
Sin mayores detalles de cómo se ejecutaría esto, el periodista Martyn Ziegler que reveló el tema aseguró que si bien la FIFA mantendría su “poder sobre el fútbol internacional”, aparece en el horizonte “la preocupación de que los inversores privados presionen para que la Copa Mundial masculina se celebre en países donde se pueda maximizar el éxito comercial”, por ejemplo.
El sindicato de futbolistas, que tiene “la responsabilidad de defender los derechos laborales de más de 70.000 futbolistas”, emitió su postura desde la rama de “FIFPRO Europe”. En el extenso comunicado, plantearon que tiene una “profunda preocupación” ante la propuesta de “transformar la Copa Mundial de la FIFA y otras competiciones de la FIFA en activos de inversión para capital privado, una medida que modificaría de forma fundamental e irreversible los incentivos que sustentan las competiciones en las que los jugadores trabajan, compiten y desarrollan sus carreras”.
El organismo reconoció que le “resulta especialmente preocupante” que un “proyecto de esta magnitud se haya desarrollado en gran medida a puerta cerrada y se haya alcanzado un acuerdo casi definitivo sin una consulta significativa con los más afectados”. Si bien dentro de la FIFA no tienen derecho a voto, subrayaron que quienes “vivirán con las consecuencias de estas decisiones” son los jugadores que ellos representan.
“La propuesta también suscita inquietudes fundamentales sobre la futura gobernanza del fútbol mundial y la integridad del deporte. La participación de las partes interesadas en la toma de decisiones de la FIFA siempre ha sido limitada. No debe verse ahora suplantada por la influencia comercial, permitiendo que los intereses financieros prevalezcan sobre las voces de quienes juegan, apoyan y sostienen este deporte”, advirtieron. “Los gobiernos, las autoridades públicas, las confederaciones, las ligas, los clubes y los aficionados también tienen un papel que desempeñar para garantizar que el fútbol siga siendo un bien público, y no simplemente un activo comercial”, agregaron.



