El economista Carlos Melconian, reconocido hincha de Racing, apuntó contra el accionar arbitral en la reciente eliminación de Racing Club frente a Rosario Central y lanzó cuestionamientos al uso del VAR en el fútbol argentino. Durante su diálogo con Marcelo Bonelli en radio Mitre, Melconian no ahorró críticas y resumió su malestar: “Nos robaron a mano armada”.
El partido, que terminó con la victoria de Rosario Central por 2 a 1 y la consiguiente clasificación del conjunto rosarino a semifinales del campeonato argentino, sigue generando discusiones encendidas pese que el “Canalla” de Rosario ya haya quedado eliminado del campeonato tras una derrota posterior contra River. La expulsión de dos jugadores de Racing, entre ellos Adrián “Maravilla” Martínez, profundizó el malestar en el entorno académico.
El reclamo de Melconian: desconfianza total hacia el arbitraje y la tecnología
Melconian, identificado públicamente como hincha de Racing, se mostró contundente al describir su percepción sobre lo ocurrido: “A nosotros nos robaron a mano armada, ¿no?”. A partir de esa frase, desplegó una serie de argumentos en los que apuntó a la confusión generada por el uso de la tecnología en el fútbol argentino.
Cuestionó la falta de claridad sobre la toma de decisiones en situaciones polémicas: “Ahora está la tecnología. Cuando en la Argentina se es hasta violatorio de la tecnología o no queda claro si el que llama es el referí, si el que llama es el VAR y, y, y, y la mano, el codo. Entonces, estamos fritos ahí”. Hizo especial énfasis en el descreimiento que vive el público: “Ya Argentina se va a ocupar de que la tecnología no sirva más”.
*La expulsión de “Maravilla”
El desencanto de los hinchas
El economista describió cómo las controversias arbitrales afectan el vínculo emocional de los fanáticos con el fútbol. “Nos sacan las ganas a los futboleros de ir a la cancha. Nosotros somos futboleros de viernes a la noche con lluvia de visitante”, expresó. La acumulación de fallos cuestionados genera, según Melconian, un efecto de desencanto: “Cuando ves estos choreos, te da gana de ir, este, qué sé yo, a ver el polo”.Este desencanto se traduce en comparación con otros deportes, donde sugirió que el nivel de sospecha es menor: “¿Hay afano en el polo? No sabemos. Por ahí hay. Si es en Argentina, capaz que hay”, ironizó, reforzando la idea de un clima generalizado de sospecha en el fútbol local.
Transparencia y ejemplos: el caso Racing-Arsenal y las conversaciones filtradas
Durante la conversación, Melconian y los participantes recordaron situaciones previas en las que Racing se sintió perjudicado. Se mencionó el partido ante Arsenal, en el que —según relataron— se cobró un córner inexistente: “Yo me acuerdo, de Racing-Arsenal, salió hace poquito. Y le cobramos un córner que no era y… Descarado”.
Melconian aludió también a la circulación de mensajes privados que habrían evidenciado irregularidades en arbitrajes pasados: “Un día trascendieron unos WhatsApp que decía… uno que dice: ‘Sí, sí, bueno, lo cagamos a Racing. Y bueno, ya con lo que le dijimos a Racing, ¿qué querés más? No puedo’”.
El economista afirmó que la transparencia debería ser una regla: “Creo que, en todo caso, lo que debiera pasar es que se den a conocer los audios de esa comunicación, que sea algo habitual”.
La expulsión de “Maravilla” Martínez y los criterios arbitrales
Uno de los momentos de mayor intercambio se produjo cuando se abordó la expulsión de Adrián “Maravilla” Martínez. Un integrante del panel planteó: “Tal vez no había que haber expulsado a Maravilla Martínez, que era para amarilla”. Melconian coincidió en parte pero exigió distinguir entre errores y “curros”: “Vos sabés que estas cosas me hacés acordar a veces economía o política… Tenés razón lo de los codos, pero primero definamos el curro. No es que vos me digás si tenés razón. Entonces, hablemos de los codos de Maravilla. Si no fueron los codos de Maravilla, explicá”.
La discusión dejó en evidencia las diferencias de criterio y la dificultad para establecer certezas incluso con la asistencia tecnológica. Melconian concluyó su participación reiterando la falta de pruebas concretas para acusar a personas puntuales, pero insistió en la necesidad de mayor claridad: “Para descifrar los curros tenemos tener pruebas de algo. Tampoco tiremos todo. Todos los que pierden se quejan, todos los partidos también”.



