La colaboración entre River Plate y la Asociación Japonesa de Fútbol (JFA), por segundo año consecutivo, permitió que cuatro futbolistas nipones Sub 16 vivieran una experiencia única en las divisiones inferiores del club argentino. Durante dos semanas, los jóvenes participaron de entrenamientos, compartieron la vida cotidiana con sus pares y recibieron un diagnóstico integral de su paso por el club, en un proyecto que refuerza la proyección internacional de la institución de Núñez.
El programa forma parte de un acuerdo institucional que busca fortalecer los lazos entre el fútbol argentino y el japonés, con miras a potenciar el desarrollo de talentos en ambas regiones. Los protagonistas, Kosei Uchida (16 años), Yujin Sega (15 años), Haruto Nakatsuji (16 años) y Toa Fujisawa (15 años), integran los planteles Sub 15 y Sub 16 de la selección japonesa y fueron elegidos para sumarse a los entrenamientos y actividades educativas en el club argentino.
Durante su estadía en Buenos Aires, los cuatro futbolistas nipones no solo participaron de las prácticas habituales de las divisiones juveniles, sino que también se alojaron en la pensión del club, compartieron comidas y momentos de convivencia con otros juveniles y asistieron a clases para complementar su formación. El programa, según informó River Plate, se desarrolló bajo la supervisión de los cuerpos técnicos y el área de scouting y análisis de datos del club.
Matías Fernández, integrante del departamento de neurociencia de River, explicó en un video publicado por la JFA: “Intentamos que todos estos jugadores rindan de forma cognitiva y queremos que tomen mejores decisiones en el campo. Vienen aquí con muchas habilidades. Creemos que necesitan complementar todas esas cosas con estas habilidades mentales para convertirlos en mejores jugadores. Hay mucho trabajo con la nutrición y el entrenamiento físico, y creemos que la diferencia con respecto a otros jugadores o quizás otros equipos es precisamente todas estas habilidades cognitivas. Así que creemos que es muy importante que empiecen a trabajar desde una edad temprana para que puedan manejar toda la presión y todo eso”.
La experiencia también incluyó el uso de tecnología avanzada en el seguimiento de los futbolistas. Mateo Muñoz, encargado del análisis de video y datos en River Plate, detalló: “La inversión que se hace en el fútbol juvenil es grande, porque River basa todo su modelo en lo que es el fútbol juvenil. Entonces, estamos muy orgullosos de poder llevar una inversión, como pudieron ver ustedes. Tener un dron, filmar los entrenamientos, tomar datos estadísticos, los GPS cuando los chicos corren… La idea es recopilar datos y, a través de esos datos, poder tomar decisiones que justamente potencien el trabajo, no solamente de los profesionales, sino de los chicos, que es el objetivo principal”.
La convivencia diaria entre los jóvenes japoneses y los futbolistas argentinos resultó un punto central del acuerdo. Desde River destacaron la técnica y la disciplina de los juveniles asiáticos, así como su capacidad de adaptación a un entorno altamente competitivo y a la idiosincrasia local.
Kosei Uchida, uno de los jóvenes seleccionados, contó: “El reto reside en el aspecto físico y la precisión en el tiro, donde sentí que eran superiores. Por lo tanto, si puedo volver a Japón, practicar y mejorar en esas áreas, creo que podría convertirme en un jugador aún mejor. Japón, tanto en el buen como en el mal sentido, es serio, mientras que los jugadores extranjeros parecen disfrutar más. Su entrenamiento implica ideas, creatividad o hacer cosas inesperadas, lo que no me gustaba mucho. Cuando llega el día del partido, se transforman por completo. Su recuperación del balón era precisa y corrían sin descanso para luchar por cada balón. En Japón, lo normal es utilizar un lenguaje educado con los entrenadores y los directivos, mostrando respeto. Pero en Argentina, los jugadores estaban allí mismo con el entrenador durante los calentamientos”.
El propio Uchida valoró el aprendizaje: “Fue una experiencia realmente valiosa. Al regresar a Japón, primero debo fortalecer mi condición física, que era un área que necesitaba mejorar. También quiero pulir los aspectos que funcionaron bien, como ganar el balón, y esforzarme por desarrollar la confianza necesaria para ser imbatible en Japón. Mi objetivo futuro es convertirme en futbolista profesional y jugar en el extranjero. Al principio, el entorno era bastante diferente al de Japón y me costó acostumbrarme, pero me alegré de haber conseguido adaptarme correctamente al segundo o tercer día. Además, aunque Argentina tiene un enfoque bastante táctico, muchos jugadores confían en su habilidad individual para romper el juego. Espero llevar esta intensidad de Argentina a mi juego en Japón y, en el futuro, ser seleccionado para la selección nacional”.
La experiencia de los juveniles japoneses fue documentada por la JFA en un video titulado “Dream Road: Episode River Plate”, donde los jugadores y entrenadores argentinos reflexionaron sobre los desafíos y oportunidades de este intercambio. Yujin Sega compartió: “Se acabó en un abrir y cerrar de ojos. De hecho, pensaba que sería más duro, pero una vez que empecé, me pareció un instante. El estilo de juego, el contenido del entrenamiento y todo el enfoque es completamente diferente al de Japón. Me quedé totalmente impresionado. Antes del entrenamiento, todo el mundo está bromeando y te preguntas si todo irá bien. Pero una vez que empieza el entrenamiento, la mirada de todos cambia por completo. Es como si estuvieran absolutamente decididos a no perder contra el compañero que tienen delante. Cuando se trata de entrenar, todo el mundo se lo toma muy en serio. Es increíble cómo pueden cambiar de actitud ellos mismos. De cara al futuro, quiero destacar en cualquier posición, formar parte de la selección japonesa y ganar la Copa del Mundo”.

Por su parte, Toa Fujisawa relató: “La comunicación resultó difícil. Antes de ir dije que aprovecharía al máximo mis puntos fuertes, pero ahora, mirando atrás, siento un poco de pena por no haber hecho más. Probablemente no volveré a tener la oportunidad de entrenar con un equipo extranjero como este, pero incluso de vuelta en Japón, quiero trabajar en esa comunicación con la que tuve dificultades esta vez. Tengo que ser proactivo a la hora de hablar con la gente, transmitir claramente mis puntos fuertes en el campo y lo que espero de los demás. Mis objetivos futuros son firmar un contrato profesional en mi segundo año de instituto, llegar al equipo profesional, ser seleccionado para la selección japonesa y convertirme en un delantero de talla mundial que represente a Japón”.
El entrenador de la Octava División, Martín Pellegrino, analizó el perfil de dos de los juveniles: “En el caso de Toa Fujisawa, el delantero, el punto más fuerte que tiene es su cambio de ritmo y la velocidad que tiene en el uno contra uno, sobre todo cuando se mueve por afuera, por las bandas. Creemos que es un delantero más de banda y no de tanto delantero centro, pero sí creemos que es un delantero que puede tener mucha incidencia en el uno contra uno, poder desbordar y habilitar para hacer el gol o hacer el gol él. Con respecto a Yusin Sega, creemos que es un central con una proyección importante. Tiene que mejorar en lo que es los duelos, la agresividad, pero le vemos buena técnica, buenos pases de salida, muy buenas intenciones, cómo filtra los pases, velocidad para lo que son los duelos uno contra uno, y la verdad que nos ha dejado una muy buena impresión. Me gustaría que se llevaran de esta experiencia, que hayan vivido lo que es el fútbol argentino. Nosotros acá, es nuestro deporte número uno, es la pasión total. Vivimos del fútbol, hacemos todo en base a lo que es el fútbol, pensamos en fútbol desde que somos chiquitos, nuestros padres, cuando juega la selección argentina es lo mejor que nos puede pasar. Somos fanáticos del fútbol y eso lo transmitimos y es destacado a lo largo de todo el mundo. Y creo que esa experiencia es lo que ellos se tienen que llevar. También ellos los vi que aman el fútbol, por eso han coincidido y han entrado muy bien al plantel. Les mandamos un saludo grande y les deseamos que tengan la mejor suerte en su trayectoria, tanto en su formación como hombres de bien primero, y después como jugadores de fútbol, que no tenemos ninguna duda que prontamente lo vamos a ver en algún equipo en primera división”.
Damián Castellanos, entrenador de la Séptima División, agregó: “La impresión es muy buena. Creo que son jugadores muy importantes, jugadores que entienden mucho de lo táctico, jugadores muy disciplinados, que es lo que se ve siempre en el fútbol de Japón. En esta suma de entrenamientos buscamo que aprendan esa viveza argentina de la fricción, de que cuando recibís la pelota tenés que estar preocupado por la marca, mirar antes de recibir. Pero la impresión es muy buena, es positiva, tanto de los dos, de Kosei Uchida, que es un jugador polifuncional, estilo Vitinha, y de Haruto Nakatsuji, que es un jugador que en el ataque da muchísimo, quizás le faltaría un poquito más en la marca, en lo defensivo. Si Japón, con la técnica que tiene, con la disciplina que tiene, le agrega esta lucha, esta pasión y agresividad que tiene el argentino para ganar, creo que Japón no tendría techo”.

Para cerrar la estadía de la comitiva japonesa, se dio la presencia de los embajadores internacionales de River, Rodolfo D’Onofrio y Matías Patanian. El ex presidente del club, para cerrar el video institucional, manifestó: “Es un honor que estén aquí, en River, y en Argentina”.



