Se hacían pasar por el presidente de Sarmiento para estafar empresas: uno de los delincuentes tenía tobillera electrónica

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Los delincuentes fueron detenidos por efectivos de la DDI Junín

Primero pidieron juegos de grifería, después de sanitarios y también porcelanatos. Con el antecedente de que el año pasado para esta misma fecha la estafa les había salido bien, volvieron a usar la misma modalidad: hacerse pasar por el presidente de Sarmiento de Junín para pedir materiales para la construcción que supuestamente se necesitaban para arreglos y ampliaciones del club. Claro, porque la institución está en permanente proceso de crecimiento y es difícil desconfiar más cuando quien supuestamente hace el pedido es el propio Fernando Chiofalo, titular del Verde hace más de 20 años. Pero el tema es que, como se dice en la jerga policial, se sobregiraron: siguieron pidiendo materiales y el dueño del corralón Forte House empezó a desconfiar. Pidió que le mostraran de dónde venía el pedido y si bien el rostro del número de Whatsapp que solicitaba los materiales era el de Chiofalo, el número le sonaba desconocido. Entonces paró el envío hasta poder comunicarse con el titular del club, que estaba de viaje en el exterior. Cuando finalmente lo logró, éste negó ser el autor de ese pedido y menos desde el abonado en cuestión.

Lo que siguió fue digno de una película bien argentina: hubo una denuncia policial por estafa y se programó seguir la secuencia con una entrega programada haciéndoles creer a los delincuentes que estaba todo okey. Así y bajo la dirección de la fiscal Vanina Lisazo y con la participación de la DDI de Junín, se realizó todo el procedimiento. Se cargó el flete y se transportó la mercadería al lugar indicado, una finca en la zona suroeste de la ciudad.

Allí aparecieron dos personas que se presentaron como los encargados de hacerse del material para Sarmiento y apenas empezaron a descargar las 12 cajas de porcelanato aparecieron los policías bonaerenses para detenerlos. Pero esto no fue lo más sorpresivo: uno de los autores de la estafa tenía puesta una tobillera electrónica por lo cual estaba cursando una pena en modo de libertad controlada, aunque la parte del control no parece haberse cumplido muy cabalmente. Cuando cruzaron los datos, la Policía dio con que se trataba de un hombre llamado Miguel Sosa que tenía una condena dictada por un ilícito de 2021 y que gozaba del régimen de semi detención en la Unidad Penal 16 de Junín, que implica que sale por el día supuestamente a trabajar y por las noches vuelve a dormir al penal.

El comunicado de Sarmiento cuando se produjo la primera estafa, el año pasado

Junto a él detuvieron a su cómplice, Jesús Chiachio, que también tendría antecedentes y habría recuperado la libertad poco tiempo atrás. Es más, se presume que ambos formarían parte de una banda que hacía estafas virtuales desde la misma cárcel.

Lo más llamativo de todo esto es que es el año pasado exactamente a esta misma altura se había producido la misma estafa con igual modalidad aunque en aquel momento pudo ser concretada. De hecho el club Sarmiento de Junín publicó en sus redes oficiales el 4 de febrero de 2025 un comunicado expresando lo siguiente:

“En los últimos días personas inescrupulosas ajenas a nuestra institución estuvieron realizando llamados solicitando materiales de construcción haciéndose pasar por nuestro presidente, Fernando Chiofalo. Si reciben un llamado del número 2364393060 sepan que se trata de una estafa. El club ya realizó la denuncia correspondiente”.

En aquel momento los delincuentes se salieron con la suya y habrá pensado que un año después todo había quedado en el olvido y podían volver a generar una estafa con la misma modalidad. Pero en esta oportunidad, perdieron.

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