
La llegada de Karim Benzema al Al Hilal, firmada sobre la hora límite del mercado de invierno, impactó tanto en la competencia local como en la dinámica interna de los clubes saudíes. La transferencia del delantero francés, tras su paso por Al Ittihad, refuerza a un equipo que ya lidera la liga y aspira a conquistar la Champions League asiática.
Mientras tanto, Cristiano Ronaldo mantuvo su decisión de no disputar el partido de este lunes del Al Nassr ante Al Riyadh que finalizó con la victoria de su equipo 1-0, con gol de Sadio Mané, por la Saudi Pro League. La actitud que realizó el delantero fue en señal de protesta ante la gestión del club y el trato desigual que percibe por parte del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF). Según el medio portugués A Bola, la ausencia del goleador no respondió a una lesión, sino a su inconformidad con la falta de inversión en el equipo.
El propio Ronaldo rechazó la versión oficial de una dolencia física y considera que la diferencia de recursos entre Al Nassr y otros clubes como Al Hilal es cada vez más notoria. Su queja central radica en lo que él percibe como un trato desigual entre Al‑Nassr y otros equipos de la misma liga, explicó A Bola. El delantero observa cómo su rival capitalino fortaleció su plantel mientras su club permaneció prácticamente inactivo en el mercado.
La única incorporación relevante para Al Nassr en este periodo fue el joven centrocampista Haydeer Abdulkareem, de 21 años. Por el contrario, Al Hilal invirtió USD 2,15 millones en el central español Pablo Marí y tiene previsto sumar al delantero francés Kader Meité por USD 32,28 millones, cifras que aumentan el malestar de Ronaldo.
La situación interna en Al Nassr también se complicó tras la pérdida de funciones de la directiva portuguesa, con la salida del director deportivo Simão Coutinho y el director general José Semedo de sus cargos de poder. Esta reestructuración directiva profundizó la insatisfacción de Ronaldo y generó un clima de tensión en el club.
Incluso en el último clásico de la liga saudí, que se disputó el 12 de enero, concluyó con la caída de Al Nassr ante Al Hilal por 3-1 y evidenció el malestar de Cristiano Ronaldo. En el momento en que fue sustituido, CR7 realizó el clásico gesto de “robo” con la mano izquierda por su descontento con una decisión arbitral que favoreció a los adversarios.

Por su parte, el futbolista de 38 años, ganador del Balón de Oro 2022 puso fin a su vínculo con Al Ittihad, que expiraba en junio de este año, en medio de un clima tenso por la negociación de su renovación contractual. El delantero francés consideró irrespetuosa la propuesta del club de Yeda, ya que implicaba, la posibilidad de jugar gratis, lo que anticipó su salida.
La incorporación de Benzema a Al Hilal, un club “respaldado por el PIF de Arabia Saudí”, según el diario español AS, fue parte de una operación llevada a cabo en secreto y a contrarreloj. El traspaso, que estuvo bloqueado durante horas por el propio malestar de Ronaldo, refuerza la percepción de que existe un trato favorable hacia el club rival en materia de inversión y refuerzos.
Actualmente, Ronaldo registra 961 goles y está cerca de alcanzar la histórica marca de los mil tantos. En junio de 2025 renovó su vínculo con Al Nassr, cuando existían rumores sobre un posible retorno a Europa antes del Mundial 2026, torneo en el que buscará con la selección de Portugal el único gran título que aún le falta. Sin embargo, todavía no consiguió alzar un título oficial en Arabia Saudita.
El acuerdo que firmó el delantero supera los USD 400 millones por dos años, cifra que contempla salario, bonificaciones e incentivos ligados tanto al rendimiento deportivo como a su papel en la promoción del club y la liga local. Además, fue incluido por primera vez entre los mayores patrimonios del Índice de Multimillonarios de Bloomberg, debido a que sus ganancias totales excedieron los USD 1.400 millones.



