(Enviado especial a Arabia Saudita) Fue una final anticipada que tendrá un alargue este sábado. El argentino Luciano Benavides (KTM) y el estadounidense Ricky Brabec (Honda) se “mataron” este viernes en un mano a mano sin cuartel en la penúltima etapa del Rally Dakar 2026 con 311 de kilómetros cronometrados y 409 de enlace que unieron Al Henakiyah con Yanbu. El norteamericano le arrebató la punta de la categoría motos a Faster (como se lo conoce al salteño) de cara a la definición que será este sábado en un tramo de 105 kilómetros cronometrados en el que se conocerá al ganador de la 48ª edición, la séptima consecutiva que se disputa en Arabia Saudita.
Luego de la polémica de este jueves en la que Brabec perdió tiempo a propósito para largar detrás de Benavides, y así poder encontrarse con una pista más limpia (menos piedras, vegetación y mejor huella en el camino), llegó la acción en un parcial que puede ser clave para el resultado final. El argentino salió a luchar contra la manada de pilotos oficiales de Honda, ya que además de Brabec, tuvo enfrente Toscha Schareina, Adrien Van Beveren y Skyler Howes, por nombrar a los baluartes de la escudería japonesa. El compañero de equipo de Luciano, el español Edgar Canet, arrancó delante suyo, pero sufrió una caída. Mientras que el vigente campeón, Daniel Sanders, compite infiltrado con la clavícula fracturada.
Este viernes se vivió un palo a palo entre Brabec y Benavides desde el inicio del parcial e incluso se repartieron el liderazgo luego de los dos primeros puntos de control, pero en los restantes seis se impuso el californiano y quedó en la vanguardia del tramo con 3 horas, 19 minutos y 1 segundo; y le sacó 3 minutos y 43 segundos al salteño. Además, el norteamericano trepó a otra vez la cima de la general con un acumulado de 48 horas 8 minutos 12 segundos: aventaja al argentino por 3 minutos y 20 segundos. En resumen, Benavides deberá realizar un tiempo –al menos– 3 minutos y 20 segundos mejor que el norteamericano en los últimos 105 kilómetros cronometrados para adueñarse del título en el Dakar.
“Lo he luchado de inicio a fin. He dado mi 100% todos los kilómetros. No me guardé nada, así que estoy contento por la etapa que pude hacer. Marcamos un ritmo con Ricky que fue una locura. Lo ha hecho muy bien y no ha fallado en nada. Yo también veía muy bien, hasta que empecé a pasar a los otros Honda y quería ir abriendo pista. De ahí se me complicó un poquito más con la navegación, con dunas blandas y piedras al final”, contó Benavides al llegar al campamento de Yanbu ante una serie de medios, entre ellos Infobae.
Sin embargo, Luciano no se da por vencido y avisó que la competencia “todavía no se terminó”. “Mañana dicen que es más fácil, pero en el Dakar nunca se sabe. Al final, la carrera hay que correrla y hay que terminarla, así que todavía faltan 100 kilómetros. Obviamente, no está fácil. En la teoría, las chances están más del lado de él, pero yo estoy muy contento con lo que vengo haciendo hasta acá y voy a seguir intentándolo hasta el último”.
Acerca de su plan para mañana, a este medio le indicó: “Saldré a darlo todo como lo hice estos días, inclusive más. Vamos a ver si es épica o no. En realidad, físicamente tengo que llegar a él, pasarlo y hacer una diferencia, porque con los bonus de tiempo que le irá agarrando, depende también de eso. Todo puede pasar. Elijo creer”.
Más allá de cómo finalice, el salteño valora su performance y afirma que está “orgulloso de lo que vengo haciendo. No me puedo recriminar nada porque di lo mejor que tenía”.
Al ser consultado por la maniobra de Brabec de ayer para largar hoy detrás suyo, sostuvo: “Yo juego a lo mío. A mí no me gusta bajar la velocidad. Ricky es un zorro viejo y ya ganó dos Dakar. En todo caso, habrá que verlo para la próxima”.

Un dato a tener en cuenta: Honda no tiene un acuerdo con un proveedor fijo de neumáticos al igual que sus pilotos. Brabec es el único de ellos que eligió correr con Michelin (al igual que KTM) y el resto de sus compañeros lo hacen con Metzeler (segunda marca de Pirelli). Ricky tomó esa decisión en la segunda etapa, al ver la dureza de los caminos y que sus rivales empleaban esa marca de gomas.
La teoría y lógica marca que Brabec tiene todo servido para poder abrochar su tercera victoria en el Rally Dakar, luego de las conseguidas en 2020 y 2024, también con Honda. El piloto de 34 años comenzará primero y, si bien deberá “barrer la pista” (sacar piedras y otros obstáculos) como se dice en la jerga, en un recorrido montañoso y de tierra en 105 kilómetros cronometrados, no se arriesgará y es posible que especule con la necesidad de Benavides, que deberá salir a todo o nada para recortar los 3.20 minutos que le lleva su rival e incluso hacer otra diferencia para capitalizar lo que sería su primer triunfo en la carrera más dura del mundo.
Ricky, a su vez, tendrá otra carta que son las bonificaciones si logra mantenerse adelante: un segundo por cada kilómetro en el que sea líder. Luciano también puede acceder al bonus si logra estar a 15 segundos (o menos) de quien vaya como líder, pero no le servirá esa carta si es Brabec el que mande. Mañana habrá un máximo de 1m23s de bonus para cada competidores. La otra chance para el argentino -además de hacer lo suyo- es que su oponente pierda tiempo por una caída o falla mecánica. Ya no depende solo del argentino.
Más allá de cualquier resultado, es la mejor participación del salteño en el evento, ya que por ahora supera el cuarto puesto conseguido el año pasado y lleva tres etapas ganadas en la presente edición, a la que llegó con lo justo luego de la rotura de ligamentos cruzados en su rodilla izquierda en octubre, tras el accidente en el Rally de Marruecos en la última fecha del Campeonato Mundial de Rally. Hasta ahora ganó tres etapas y a sus 30 años se lució como nunca para poder plasmar su debut triunfal en el Rally Dakar. Termine como termine, demostró que está a la altura de poder pelear por triunfo y de los mejores del mundo en dos ruedas del Rally Raid.



